VACACIONES DE VERANO CON PEÑA NIETO

Se nos fue de vacaciones el Presidente, no obstante todos los pendientes que tiene su gobierno actualmente, por los casos CNTE, Nochixtlán, Ayotzinapa, etc. Pero eso si, antes de salir a descansar con su Gaviota y familiares que los acompañan, nos recetó un nuevo gasolinazo y un incremento a la tarifa por consumo de energía eléctrica.

El presidente tomó vacaciones de verano, como si viviera y dirigiera un país en paz y en completa armonía social. Como si las preocupaciones de México fueran las cotidianas y no tuviéramos a diario muertos, desaparecidos y secuestrados.

Uno no puede entender cómo entiende su papel de Presidente Peña Nieto.¿ Es por incompetencia, desobligación, valemadrismo, o tiene alguna estrategia particular, inentendible para el resto de los mexicanos, que lo obliga a ausentarse del país, cuando ve que la situación nacional se pone difícil?.

Apenas pidió perdón por lo de la Casa Blanca y dijo que en adelante las cosas serían diferentes y unos días después, vuelve a faltar a su palabra, aplicando incrementos en los energéticos, que según él, debíamos entender como errores de la pasada administración panista y que con sus Reformas Estructurales se habrían de corregir.

Y después se va a molestar porque su popularidad está cada día más cerca del suelo.

Luis Videgaray y Osorio Chong, en plena competencia por alcanzar el dedazo presidencial que los encumbre a la candidatura presidencial priísta para el 2018. Los empresarios, pidiendo sangre de maestro, para terminar con la manifestación magisterial pacífica, o en su defecto, dejarán de pagar impuestos, cuotas al IMSS, pararán inversiones, etc. El reinicio de actividades escolares en el siguiente ciclo en peligro, si no se logran acuerdos entre gobierno y magisterio para modificar la funesta Reforma a la Educación. Y nuestro presidente tomándose en serio el periodo vacacional, como cualquier otro burócrata.

Eso es lo que molesta a la sociedad mexicana: el sentir que el titular del Ejecutivo no se tomó nunca en serio el cargo que solicitó le fuera otorgado -porque nadie lo obligó-. Pensar que ante cualquier peligro, prefiere correr asustado a refugiarse en su Valle de Bravo querido, en el extranjero o en alguna playa privada, donde pueda fotografiarse con su familia y otros turistas. Saber que toma medidas que afectan a la sociedad e incumplen con la palabra que había empeñado al inicio de su gestión, para ir después a esconderse de su "travesura" en cualquier sitio, como lo haría un niño pequeño.

Es lamentable tener un Presidente así, es vergonzoso padecer a un Presidente así, es triste que México haya elegido un Presidente así.


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