#Feminicidio la mayor aberración de la #ViolenciaDeGénero #DíaInternacionalDeLaMujer



#ConElCorazonALaIzquierda


La historia es el devenir que ha envuelto muchos hechos trágicos, como las guerras, que desatan muertes. En México estamos ante un hito histórico en el cual la violencia de género ha permeado todos los estratos sociales, haciendo víctimas a la parte de mayor vulnerabilidad social, ya sea por la causa económica, por marginación social o simplemente por violencia de género, la tardía intervención en las investigaciones por parte de las autoridades policiacas. Y los nulos castigos al agresor en la mayoría de los casos hace que se siga incrementando esta estadística.

En México tenemos 5 de las 10 ciudades más violentas del mundo, y un estadístico promedio a nivel nacional de 7 feminicidios diarios. En 2016 se contabilizaron 2. 746.

En el Parque de la Luz, en la Ciudad de México, hace un homenaje luctuoso con un cementerio de feminicidios compuesta por 60 signos de Venus que pretende recordar y honrar a las víctimas de muertes violentas por razón de género, impulsado por ONU Mujeres y la agencia de publicidad J. Walter Thompson en la campaña #AhoraEsElMomento.

El feminicidio es un crimen de odio cometido con una saña y crueldad hacia las mujeres. Se recurre tres veces más al ahorcamiento, estrangulamiento, sofocación, ahogamiento e inmersión, y el uso de sustancias y fuego es el doble que en el caso de los hombres la mayoría de las veces perpetrado por un hombre cercano, frecuentemente el compañero sentimental, principal sospechoso en la línea de investigación.

Es la conducta extrema de un hostigamiento callejero, laboral o familiar de la "supemacía machista" precedente de la agresión letal. Mediante la violencia masculina se perpetua la sumisión y subordinación Estamos todos inmersos en este modelo que ante frases como "pareces niña", "llora como mujer" o "pelea como hombre" tienen inmersa una violencia intrínseca misógina.

El 66% de las mexicanas hemos sufrido algún tipo de violencia a lo largo de nuestra vida, en algunos casos culmina con el feminicidio, o despúes, como en el caso de mujeres que aún siendo las víctimas se cuestiona su integridad moral, como si alguien tuviera el derecho de acabar con una vida. Puede no acabar con la vida, pero el acoso esta latente el temor de ser la siguiente podría ser "Yo misma" es un temor latente, de ahí la etiqueta #SiMeMatanQuéDiránDeMí

El problema tiene rostro y nombre, muchas veces rostro y nombres familiares. No sólo depende del sistema jurídico. Es parte de nuestra ideología, eduquemos con respeto y valores, el acoso también ha llegado a las redes sociales, lamentablemente ahí se puede ver de mujeres que se autoproclaman como independientes, feministas en plena solidaridad abiertamente apoyan, ¡a los acosadores!... hasta que les toca a ellas, entonces ahí sí se indignan.

Seamos congruentes y coherentes, la victima NUNCA tiene la culpa, luchemos por detener esta cultura de discriminación y muerte. La próxima podríamos ser tú, yo, tu hija o tu madre, el nombre, da lo mismo, detengamos esta barbarie. Si el gobierno es incapaz de garantizar un pleno estado de derecho o nuestro jefe, pareja, padre, tío aprovecha el microsistema de poder que tiene para acosar, #NoEstásSola, denuncia, difunde, la verdad siempre triunfa y la vida merece vivir plenamente, sin miedos, al menos dentro del círculo más cercano, es desde dentro donde podremos cambiar nuestro entorno, juntas y unidas podemos revertir nuestro destino.


                                        Vía Ara Téllez                                                                            @pinara1