ROSARIO ROBLES.- La Piraña al rescate.

Después de padecer la tragedia del sismo registrado en varias Entidades del país, la necesidad de auxilio ciudadano se ha hecho patente en las zonas afectadas de los Estados de Oaxaca y Chiapas principalmente. La ayuda de la sociedad civil, como siempre, arrancó con la debida diligencia, aportando cada cual, lo que le permitía su bolsillo. Esto es algo a lo que estamos acostumbrados los mexicanos; en desgracias de cualquier índole, no se escatima el esfuerzo y ayuda para quienes resultan afectados por desgracias de esta naturaleza.

No podemos decir lo mismo del apoyo que por disposición constitucional, debe aportar el gobierno federal, para encarar el problema de auxilio y reconstrucción que reclaman urgentemente estas comunidades. Lo primero que se le ocurrió a Peña Nieto en esta situación, fue aprovechar políticamente el momento para intentar levantar un poco su escasa popularidad ante el país. Nos habló de los temblores sufridos por los ciudadanos mexicanos en general y de otros muy extraños que solo él vivió, pues nadie más fue partícipe de estos hechos, según dice. Quién alguna vez en su vida haya bebido en exceso, sabe bien de esos "sismos" internos que solo registra al día siguiente, quién rebasó con mucho, el límite recomendado de copas. Se llama cruda.

Después, efectuó un viaje a las zonas dañadas, que solo sirvió para tomarse fotos entre los escombros de lo que fue una Ciudad, al lado de otro lamentable priista, Alejandro Murat, gobernador en Oaxaca. En mangas de camisa, pero sin levantar una piedra, o acercar un vaso de agua a los damnificados por la tragedia, fingió un interés por lo sucedido que en nada corresponde con las medidas que acordó después, para iniciar las actividades de socorro y aprovisionamiento necesarias.

Nombró como encargada de esta delicada misión, a la una de las más oscuras, incondicionales y sumamente cuestionables piezas de su tablero de corruptos probados: Rosario Robles Berlanga. Hace apenas unos días, esta persona fue señalada en una investigación periodística desarrollada por "Animal Político", como probable responsable de un FRAUDE MILLONARIO, mientras fue Secretaria de Desarrollo Social. Las pruebas de este uso indebido de recursos públicos, están a disposición de todo el público y es evidente que si no se encuentra sujeta a proceso actualmente, se debe a su amistad íntima con el presidente Peña Nieto. Como sabemos, todos los cercanos al titular del ejecutivo, tienen patente de corso actualmente y pueden efectuar el saqueo de las arcas nacionales, sin temor alguno a las consecuencias inmediatas (y quizá futuras), por sus delitos.

¿Por qué mandar a Rosario Robles a encabezar esta difícil tarea, siendo como es, uno de los perfiles más negros del aparato de gobierno del presidente? Precisamente por lo mismo; se requería de alguien especializado en el trabajo sucio, como significa el recaudar fondos desviados ilegalmente; al PRI le urgen cantidades fuertes para aceitar la maquinaria electoral, que debe darle el triunfo en el 2018, por la vía del fraude. Si en el Estado de México, la estrategia tricolor costó una millonada, es fácil imaginar que un nuevo fraude a escala nacional, requerirá de todas las aportaciones que los militantes puedan efectuar, por la vía que sea.

Hay voces de pobladores e integrantes de la sociedad civil, que señalan el pésimo trabajo que se está realizando para atender las necesidades de los afectados por el sismo. Se habla de poblaciones a las que no ha llegado ayuda alguna. Hay escasez de agua potable y medicamentos en algunas zonas y el incumplimiento de las promesas presidenciales es evidente.

Para la clase priista, lo importante en este momento, es la elección que se avecina y no las contingencias ambientales que han maltratado a la población del país; de ahí que el nombramiento de Rosario Robles, al frente del FONFEN, tenga más implicaciones políticas que sociales. Mandan a una experta en desvío de recursos, para que haga llegar a las arcas del PRI, gran parte de la ayuda que debiera ser destinada a la atención de los damnificados; apuntalar la estructura priista con recursos públicos, parece ser la consigna para la acción de todo funcionario público; el origen de los recursos es lo de menos; el costo social que esto signifique, no importa.

Por eso es que los mexicanos se dan perfecta cuenta de que, para cerrar la llave por donde se fuga el dinero que todos aportamos para la debida atención de nuestra sociedad, es indispensable que la Mafia del Poder que actualmente gobierna en el país, salga definitivamente de cualquier cargo público. No es posible pretender mantenerse en el gobierno, al costo que sea, quitando a quienes menos tienen y hoy se encuentran lastimados en sus personas y sus propiedades, los recursos que fueron etiquetados para cubrir desgracias de esta naturaleza.

La sociedad civil debería exigir la salida inmediata de Rosario Robles del manejo y control de Recursos Públicos, vía FONDEN. Alguien tan señalado por actos de corrupción, no es persona confiable para manejar con honradez el dinero destinado a las víctimas.

Claro que será difícil que Peña Nieto amarre las manos de su amiga y cómplice. Él la puso ahí, porque conoce perfectamente el filo de sus dientes y garras. Las víctimas del sismo, como siempre sucede en México, serán revictimizadas por el gobierno federal, al negarles la ayuda que terminará siendo botín del tricolor, rumbo al 2018. Que lástima por quienes sufres y que vergüenza de gobierno.