RED DE OBSERVADORES INTERNACIONALES.- Morena defenderá el triunfo en 2018.


A últimas fechas, se ha criticado mucho a Morena, por permitir que elementos con un historial poco presentable, se acerquen al Partido, en un intento de obtener beneficios personales y no tanto el triunfo de la política de cambio que propone Andrés Manuel, para el mejoramiento en la calidad de vida de los mexicanos.

Es verdad que el pragmatismo actual del Partido es inquietante; tanto, que se han generado algunas tensiones internas por lo mismo; pero dada la proximidad e importancia de las elecciones a verificarse este año, el tema deberá esperar hasta la conclusión del proceso. Ahí se verá que tan acertada o no fue la estrategia elegida por la dirigencia del Partido.

El otro lado de la moneda, lo muestran aquellos políticos probados, que han ofrecido esfuerzo y tiempo al Partido, con el fin de que, en base a su conocimiento, trabajo y relaciones, pueda alcanzarse el triunfo en este 2018. Son políticos que no desean ocupar puestos públicos en el siguiente gobierno y que, por lo mismo, no forman parte del gabinete presentado por López Obrador recientemente.

Marcelo Ebrard es uno de estos casos. Se ha señalado que se encuentra trabajando actualmente en la estructuración de una Red de visores y observadores internacionales, que con independencia de aquellos que monitoreen oficialmente la próxima elección, vigilarán y darán fe de la calidad del proceso; sobre todo en aquellas zonas controladas por el priismo, que es donde al final se consuma el fraude, con la ayuda del mismo árbitro electoral, que, a fin de cuentas, es uno más de los tentáculos del sistema gobernante.

De concretarse este objetivo, Morena contará con un valioso instrumento de calidad, cien por ciento imparcial e independiente. Crítico ante cualquier eventualidad que se presente. Según se ha señalado ampliamente, la batalla que librará el Partido en los comicios que se avecinan, no es tanto contra sus débiles oponentes de la derecha neoliberal gobernante, sino contra el FRAUDE que se está orquestando para arrebatarle el triunfo a como de lugar.

Ebrard tiene el conocimiento y los contactos suficientes para que el plan, en defensa del voto se concrete. Hay gente que ha intentado anteriormente armar una estructura sólida en este sentido, como es el caso de John Ackerman, quien mediante la conformación del colectivo "Ni Un Fraude Más" avanzó un poco en la concreción de la herramienta que se requiere, para el correcto cuidado del sufragio popular. Pero la idea de que sean reconocidas personalidades e instituciones de todas partes del mundo las que participen en el proyecto de vigilancia alterna del voto, es un paso más ambicioso en el mismo sentido.

De alcanzarse la meta planeada, le será muy difícil al sistema arrebatar una vez más el triunfo legítimo a López Obrador. Mediante esta estructura y la solidaridad de militantes y simpatizantes el día de la elección, poca oportunidad dejaremos a los tecnócratas gobernantes para consumar nuevamente el fraude al que acostumbran recurrir, cuando legítimamente no alcanzan el triunfo.

Poco se conoce actualmente de este proyecto, pero resultaría muy útil que efectivamente se estuviera trabando en ello, o en algo parecido. Es indispensable que la supervisión de la próxima elección no se deje enteramente en manos del INE y demás autoridades electorales. Fuimos testigos de lo sucedido en el Estado de México el año pasado, con la elección a gobernador. Se habla del fraude más descarado en la historia de nuestro país, No debemos permitir que, en esta nueva elección, se replique el modelo fraudulento que ha permitido a los partidos de la derecha neoliberal mantenerse en poder, a pesar del deseo de cambio de la mayoría de los mexicanos.

Malthus Gamba.