El Presidente Viajero


EL PRESIDENTE VIAJERO

¿A que viaja tanto Enrique Peña Nieto al extranjero? ¿Por qué esa necesidad de acudir a cualquier Foro, evento o reunión de mandatarios en otros países?. Él sabe que no es bien visto por la mayoría de los gobernantes en turno. Que a raíz de los escándalos de corrupción y represión que han marcado su gobierno, se le estima poco y se le invita casi siempre por formulismo, de manera casi obligada. Nunca faltan actos de repudio a su presencia, por parte de los connacionales radicados en el país que visita, o por la sociedad civil del país anfitrión que, conociendo su pésimo prestigio, lo declara en automático persona non grata. Esto debe molestarle bastante en lo personal y sin embargo, sigue viajando. Y es que aunque él no lo quisiera, no puede hacer otra cosa. El Presidente en turno, de acuerdo al modelo neoliberal es un empleado más del gran Capital; él tiene un proyecto político-económico que debe cumplir. Un proyecto que no nace en México, sino en el país del norte; en Estados Unidos. Ahí, desde el sexenio de Miguel de la Madrid, se determinó que nuestro país debía cambiar del modelo de economía mixta que veníamos construyendo, al modelo neoliberal, que impulsaban los teóricos tecnócratas en esos años. En una economía mixta, participan del mercado tanto el Capital, como el Estado; este último principalmente, en zonas de actividad que se consideran estratégicas. Hay un equilibrio por tanto entre ambas fuerzas y el regulador en este modelo, siempre es el Estado. En el modelo neoliberal que sufrimos actualmente, el Estado pierde competencia, quedando reducido casi al mínimo posible; no existen zonas estratégicas, todo se comercializa y el único regulador es el Capital, que no el Mercado como se dice. En el neoliberalismo la única Ley, es la que imponen los grandes Monopolios. Como sabemos, el gran Padrino del neoliberalismo en México, se llama Carlos Salinas de Gortari, tutor, guía, gurú o chamán de Enrique Peña Nieto. Salinas durante su gobierno, impulsó salvajemente el desmantelamiento del país, vendiendo a la iniciativa privada todo lo que le fue posible vender. Así, decía, se crearían fuentes de empleo y riqueza en el país. Lo que no dijo fue que los empleos creados son de pésima calidad y muy mal pagados y que la riqueza obtenida queda en manos de los grandes capitales nacionales y extranjeros. El neoliberalismo empobrece a un país, creando riqueza para muy pocos, a costa del hambre y la ignorancia de muchos. Hoy, con las Reformas Estructurales, que nos quitan la rectoría en lo que se refiere al sector energético principalmente, se cumple el viejo sueño de las empresas transnacionales, para hacer suyo un recurso natural que nos perteneció a todos y que por mala administración y corrupción, se vende hoy, diciendo mentirosamente que ya no era rentable para el Estado. Se están vendiendo playas, se vende espectro radioeléctrico, se vende el sistema de energía eléctrica. Y quieren vender mucho más: la salud, la educación, los centros penitenciarios, el subsuelo para la extracción del gas de esquisto, etc. Después de saber todo esto, ya sabemos el porqué de tantos viajes de Peña Nieto al exterior. Él va vender; a vender todo lo que el mercado internacional se interese en comprar. A vender infraestructura, otorgar permisos, dar concesiones; a captar inversión para generar riqueza y fuentes de empleo.Riqueza para pocos y cierta cantidad de empleos para jodidos, con salarios de hambre, como hemos dicho. Como empleado al servicio del Gran Capital, Peña Nieto no puede hacer otra cosa que esmerarse en su función de vendedor del patrimonio nacional y seguir la línea que le dictaron desde el inicio de su mandato tanto el Fondo Monetario Internacional, como el Banco Mundial, por boca de su padrino Salinas de Gortari. El futuro de México es cada vez más oscuro, más incierto, más de hambre; y mientras no digamos juntos ¡ya basta de neoliberalismo!, la desigualdad será más señalada entre los pocos ricos y los muchos pobres que conforman nuestra sociedad. El cambio del titular del Ejecutivo, no sirve gran cosa. Tenemos que modificar el modelo político-económico para frenar el saqueo del país y recuperar lo que es nuestro. Para esto, hay que mantenerse informado, apoyar la protesta social frente a un Estado predador, corrupto y represivo, difundir información e ir creciendo como Comunidad Informada día a día. Pero sobre todo, entender que mientras gobiernen el PRIAN y sus satélites verdes o amarillos, la pobreza, inseguridad e injusticia seguirán aumentado, con el fin de que unos pocos sean cada vez más ricos, a costa del padecimiento, sacrificio y dolor de la mayoría de los mexicanos.

MALTHUS GAMBA


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