Las Casas Del Sexenio Priísta

LAS CASAS DEL SEXENIO PRIÍSTA

Qué razón tenía Carmen Aristegui. Esta es la reflexión que deben estarse haciendo muchos mexicanos después del nuevo escándalo protagonizado por Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera, respecto al Departamento en una lujosa zona residencial de Miami, que "le prestó" Ricardo Pierdant a la primera dama del país. Qué razón tenía, porque ni la Presidencia de la República ha podido desmentir hasta este momento, que se trata de un conflicto de intereses claro entre un particular y el titular del gobierno priísta. La historia de este hecho es simple: Angélica Rivera tiene un departamento propio en un complejo residencial de Miami, Florida, Estados Unidos y necesita más espacio cuando acude a este sitio para vacacionar, pues viaja generalmente con su familia y cuerpo de seguridad; Pierdant es propietario del departamento vecino y se lo presta a la familia del presidente, para que se instalen todos cómodamente. Hasta ahí todo está bien; pero empiezan a conocerse datos adicionales: Aurora Pierdant, hermana de Ricardo, ha sido contratista del gobierno de Peña Nieto en el pasado, por lo tanto, si hay relación sospechosa de por medio; en marzo del 2014, Biscayne Ocean Holdings empresa de la familia Prediant, efectuó un pago 29,000.00 dólares sobre impuesto predial 2013, correspondiente al departamento de Angélica Rivera; el porqué de esto está pendiente de aclarar. Meses después, recibe Aurora Pierdant un pago por 60,000 dólares por parte de la administración peñista, por un contrato de adjudicación directa, que importa la suma de 60,000.00 dólares, no obstante que Aurora Predial estaba inhabilitada por el gobierno mexicano, debido a errores cometidos en el pasado, sobre trabajos que realizó de manera deficiente.

Por otra parte, la línea telefónica de los departamentos 304 y 404 de Rivera y Prediant respetivamente, es la misma, e informan que a la primera dama se le localiza indistintamente en uno u otro departamento. Se habla de que existe amistad entre Peña Nieto y Prediant, desde sus épocas de estudiantes, lo cual agravaría el asunto, considerando la reciente historia del contratista de la Casa Blanca Hinojosa Cantú, propietario de Grupo Higa. Se sabe también que Ricardo Prediant, pretende participar en futuras licitaciones para la construcción de puertos en el país.

La historia es truculenta y efectivamente, con las pruebas que ha presentado el diario The Guardian, las que aporta la periodista mexicana Sanjuana Martínez y lo que informa el periodista Jorge Ramos, radicado en Estados Unidos, quienes han estado al pendiente de este suceso, puede afirmarse que si existe un claro conflicto de intereses entre la familia Peña Nieto y las empresas de la familia Pierdant, aunque el gobierno mexicano y los peñabots del presidente, se empeñen infructuosamente en minimizar y negar lo que para todos los mexicanos es evidente: el Presidente pide perdón un día y al siguiente los hechos lo presentan nuevamente como un gobernante corrupto, casado con una persona igual o peor de corrupta que él. El presidente gobierna mintiendo y favorece a su familia y amigos, a costa del erario público.

En esta ocasión, Peña Nieto no va a poder vetar a los periodistas que presentaron la noticia, como hizo con Aristegui a raíz de la investigación efectuada sobre la Casa Blanca mexicana. No se espera tampoco que en el futuro inmediato, pida de nuevo perdón al pueblo de México, por recaer en la enfermedad crónica que padece y que lo obliga a ser corrupto día con día. No se espera que Virgilio Andrade, ahora si, lo encuentre culpable de corrupción. No esperamos que Peña Nieto, Luis Videgaray y Osorio Chong sean juzgados por esta administración y procesados penalmente por enriquecimiento ilícito, corrupción, ejercicio indebido del servicio público, etc.

Lo único que podemos esperar y hacer al respecto, es tomar conciencia de que mientras estén en el gobierno políticos corruptos del PRI, PAN, PRD, VERDE y demás comparsas, México vivirá pobre, saqueado, explotado, engañado y sin un futuro digno y decente para quienes habitamos en este país. No podemos cambiar la manera de ser de una administración pública podrida desde la cabeza; pero si podemos dejar de votar por los mismos delincuentes, a partir de las elecciones locales de este año y las federales del 2018.

Este ejercicio es personal y corresponde a cada uno de los mexicanos el tomar conciencia de que nuestro país se hunde día a día y de que un cambio de timón resulta indispensable para erradicar la corrupción e impunidad que afecta todos los ámbitos de nuestra vida diaria. Ojalá todos entendamos y actuemos en consecuencia.

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