LOS DEMONIOS ANTI AMLO


Morena. El Cambio Va

Hace apenas unos días, los mexicanos, hartos de la debilidad del Estado nacional, administrado pésimamente por un priismo decadente, en el que los vicios acumulados durante décadas, desembocaron en el peor periodo de corrupción, impunidad, violencia y pobreza del que tengamos memoria, dieron su voto mayoritario a un proyecto diferente, encabezado por el único político del país, que puede presumir de una trayectoria limpia y sana; sin riquezas mal habidas, o pasado que deba ser ocultado, por impresentable.

La fiesta por esta victoria alcanzada por más de treinta millones de votos, fue corta. El golpe acusado por los perdedores en la contienda electoral (PRI y PAN, principalmente), fue tan severo, que los dejó quietos e inactivos por un periodo de aproximadamente quince días.

Asimilado el demoledor fracaso en contra de sus intereses y aliados con los poderes económicos ligados a la corrupción -entre los que se encuentran varios medios de comunicación que trabajan en favor de quien mejor pague-, han orquestado una campaña de desprestigio en contra de algunos personajes que forman parte del equipo de trabajo del próximo presidente de México. Su intención es desacreditar a estos futuros funcionarios, para descarrilar, desde ahora, el proyecto de cambio que anunció López Obrador.

Son los mismos personajes y las mismas fuerzas conservadoras a las que se enfrentó Andrés Manuel durante la campaña. Ya no aparecen los precandidatos que representaban a estos poderes (a fin de cuentas, pasan a ser en su derrota, actores secundarios), pero los intereses económicos y políticos son los mismos, los ya conocidos.

Toda esta campaña sucia, negra, tiene un rasgo en común: "advertir" al ciudadano de que las características de quienes integran el gabinete del futuro presidente, no son las adecuadas. Por tanto, el proyecto de Cambio, marcha directamente al fracaso. Hoy, en la prensa nacional, los medios de comunicación y las redes sociales, estamos llenos de "futurólogos", adivinos, visionarios, profetas y astrólogos, que nos dicen lo que sucederá en un futuro próximo, decadente, donde el gobierno de López Obrador no podrá cumplir con su programa de trabajo.

Pretenden crear duda y miedo social, para restarle apoyo nacional al Cambio que necesita el país y que atenta directamente contra el interés de la clase político-económica que creció y se enriqueció, durante el reinado de corrupción, encabezado por el PRIAN.

López Obrador es un político maduro, con pleno conocimiento de lo que se requiere en cada área de la administración pública, para conseguir los resultados que fortalezcan la vida nacional, disminuyendo desigualdad, pobreza, corrupción y violencia. Sus designaciones son las correctas, a pesar de todo el veneno que intenta convencernos de lo contrario.

Algunos piden "expertos" en la materia de que se trate, sobre todo en el sector energético. Olvidan, o ignoran, que una Dependencia Pública no sólo se maneja operativamente, sino que tiene a su cargo recursos financieros, humanos, materiales, que requieren de un conocimiento administrativo amplio. La operación la realizan aquellos que conocen perfectamente la dinámica práctica que cada caso amerita y estas personas deben estar al mando de las direcciones y subdirecciones de área, encargadas de cada proceso. No hay error en las designaciones actuales. Todos son personajes que han tenido encargos públicos de esta naturaleza.

La consigna actual, por parte del segmento conservador en el país, que aún tiene mucha fuerza política y todos los recursos económicos que su causa requiera, es crear las condiciones necesarias, para impedir que el gobierno del cambio tenga la fuerza suficiente para afectar los intereses corruptos que ellos defienden. Su intención es restarle al futuro presidente, día a día, un poco de confianza y credibilidad nacional. Hacer creer a los ciudadanos que las cosas marchan mal desde el inicio, presentando escenarios catastróficos que nacen de la imaginación servil de sus periodistas, comentaristas, bots y los desinformados que se unen a esta causa ruin, al creer lo que los enemigos de siempre les venden hoy, con nueva envoltura.

¿De verdad podemos creerle a todos aquellos a los que combatimos hasta hace unos pocos meses y que teníamos plenamente identificados como corruptos, chayoteros y vendidos? ¿Es tan fácil creer que estos mismos personajes son ahora defensores de la libertad de expresión y de la crítica constructiva? ¿Somos realmente tan ingenuos y cortos de memoria?

En las redes sociales, se ve que un pequeño número de simpatizantes del Movimiento por el Cambio, ha caído en la trampa desinformativa y hoy piden que se tomen en cuenta los señalamientos y propuestas de quienes, hasta hace unos días, eran enemigos del Proyecto Alternativo que representa Morena. Esto es, limitar los alcances del cambio, con argumentaciones tramposas.

A todos los que dudan actualmente del camino que está iniciando el próximo gobierno de México, les podría servir una receta fácil, que muchos hemos practicado desde hace un buen tiempo: seguir una rigurosa dieta informativa, en la que están descartados medios y personajes comprobadamente corruptos, serviles y chayoteros. Olvidarse de los Chumeles, Cayo de Hacha, Hiriart, Alemán, Mauleón, Krauze, Riva Palacio, Dresser, etc., para tomar su información diaria de fuentes imparciales, a las que se pueda comparar entre sí, para llegar a panoramas certeros.

El gobierno de López Obrador busca la unidad nacional. Es la única manera de pacificar y reconstruir al país; no hay otra forma. Su proyecto nacional es el correcto y es viable si lo acompañamos unidos.

Si en las pasadas elecciones le dimos nuestro voto, mantengamos la confianza en nuestra decisión y demos la oportunidad a Morena, hecha gobierno, de trabajar los mecanismos de cambio programados.

Sólo hay dos alternativas: confiar en el mejor político de México en las últimas décadas y en el Partido que representa, o escuchar el canto de las sirenas, que nos conducen, como lo han hecho siempre, a la miseria en todos los órdenes, con tal de conservar sus privilegios. Que cada ciudadano decida y responda de acuerdo a su conciencia, para bien del país y beneficio propio.

A pesar de todo EL CAMBIO VA.


Malthus Gamba