Pobres Empresarios


LOS POBRES EMPRESARIOS

Se dice que en México el gobierno en turno es solo una careta; que detrás de la maquinaria política, gobiernan en realidad los "Poderes Fácticos". Estas oscuras entidades que definen políticas, encaminan la economía según sus necesidades, especulan en la Bolsa de Valores y llevan un ritmo de vida enteramente distinto al del resto de los ciudadanos, serían los verdaderos amos del país. No se alternan cada seis años, como la clase política se ve obligada a hacerlo y aunque no ostenten títulos nobiliarios, sus apellidos son emblemáticos y hereditarios, al igual que sus fortunas. Son socios algunas veces y acérrimos enemigos en otras ocasiones; incluso pueden ser amigos en un proyecto determinado y enemigos mortales en otro. Al final, se saben dueños del Capital en nuestro país y juegan a incrementar sus fortunas día a día, porque piensan que ese es el papel "Histórico" que les toca desempeñar. Todos ellos creen estar por encima del resto de los mexicanos; a ellos les toca pensar y decidir la suerte de los demás, pues el dinero acumulado les da ese derecho. Sin ellos no hay México -piensan-, sin ellos es el caos, la inestabilidad, la ruina, la anarquía. Pero en realidad se engañan ellos mismos y pretenden todo el tiempo engañar a los demás. Su función es totalmente negativa para el desarrollo sano de nuestro país; históricamente no aportan gran cosa a México, pues su apetito insaciable por el dinero, impide que las pequeñas y medianas empresas se desarrollen plenamente y compitan en un mercado abierto, como propone el modelo neoliberal. En pocas palabras, los Poderes Fácticos son los Grandes Monopolios, con los apellidos Slim, Larrea, Bailleres, Azcárraga, Salinas Pliego, Aramburuzabala, etc. Ellos son el Poder permanente, el que se hereda, el que se incrementa a costa del hambre y miseria de muchos, el que piensa que México es suyo y solo se inclina ante el Poder Superior, que se encuentra al norte de nuestra frontera. Son los especuladores en la Bolsa Mexicana de Valores, los que tienen sus capitales en dólares y nunca arriesgan dinero alguno, si no están seguros de recuperarlo con amplias ganancias. Ellos son los que, por conducto de sus cabilderos, consiguen que el aparato político trabaje a su favor. Después de este pequeño grupo de grandes ricos, están los capitales menos significativos; empresas que en asociación o particularmente, manejan capital un poco menos considerables; no tienen el peso del Monopolio, pero en conjunto, su peso económico es significativo. Ahora bien, ¿ Qué recibe México de todos ellos? Casi nada; la planta productiva del país es de risa, la generación de empleos es muy pobre, los salarios que se pagan al trabajador común son de hambre. Cuando estas empresas quiebran por incompetencia o corrupción, la sociedad mexicana tiene que rescatarlas, empeñando su futuro por décadas -caso Fobaproa, por citar solo uno-; son timoratas a la hora de invertir, pusilánimes, ambiciosas e igual de corruptas que el mejor político prianistas-verde-amarillo. Aparte de que gozan de beneficios fiscales significativos y evaden impuestos de manera sistemática, al igual que los grandes monopolios. Estos son los Poderes Fácticos y sus satélites pequeños, este es el grupo que maneja el dinero en México. Esta semana, estas empresas, por conducto de sus Cámaras y Consejos, solicitaron al gobierno de Peña Nieto Mano Dura contra la Protesta Pacífica de la CNTE; argumentan que las pérdidas que provocan manifestaciones y actos de protesta, daña significativamente sus intereses, que se pierde el Estado de Derecho, que se violan las garantías individuales. Amenazan con dejar de invertir en el país, realizar paros técnicos, no pagar impuestos. En realidad, les asusta la debilidad del gobierno priísta que no resuelve nada y todo lo complica. Las pérdidas son solo el pretexto para presionar a las autoridades a parar tanta protesta justificada, sin importar el costo que se tenga que pagar. Como ellos especulan con sus capitales, un clima de incertidumbre social les impide ganar fácilmente más dinero en la Bolsa de Valores; el turismo que es la gran apuesta de los empresarios actualmente, se debilita con un país convulso e inseguro. Pero esta situación, no es culpa de los maestros, no es culpa de la CNTE, ni de Ayotzinapa, ni de Nochixtlán, ni de Atenco, ni de Apatzingán, etc. Es culpa de un gobierno y unos poderes fácticos que han propiciado este escenario de muerte, corrupción e inseguridad que vive hoy el país, con políticas que deterioraron metódicamente el nivel de vida de los mexicanos. Es mentira que las pérdidas de los empresarios sean tan significativas; es mentira que piensen en efectuar paros técnicos que les significarían más pérdidas; es mentira que dejen de invertir miles de millones en el país, cuando nunca lo han hecho -recuerden que sus capitales están en dólares y generalmente, protegidos en el extranjero-, en fin, es mentira que sufran mucho. Lo que si es cierto, es que presionan estúpidamente en el lugar equivocado, para resolver el problema que generó la falsa Reforma Educativa. Deberían mandar a sus cabilderos a trabajar políticamente el conflicto, presionando donde debe ser, en el Congreso, en las Secretarías de Estado, en los gobiernos Estatales. Que se de un diálogo franco, verdadero y urgente con el Magisterio, para llegar a soluciones concretas que beneficien al país. La CNTE ha demostrado a lo largo de su historia, que no le da miedo la cárcel, la violencia, los despidos e incluso la muerte, cuando defiende sus intereses. A los empresarios si les da miedo todo esto. No pidan al Estado que aplique más violencia, cuando los resultados de esto afectarán aún más sus inmensas ganancias y las fuentes que las alimentan. La CNTE cuenta con el respaldo, cada vez mayor, de la Sociedad Civil; los empresarios no tienen respaldo alguno entre los mexicanos de a pie; sus voceros en los medios de comunicación intentan obtener el aval de la sociedad mexicana; pero el mexicano cada día desconfía más de la información que difunden estos medios. Piénsenlo, la inconformidad social crece día a día.

MALTHUS GAMBA

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