EL FUTURO DE MORENA Y DE LA NACIÓN

La situación respecto a las elecciones en el Estado de México aún no se clarifica del todo. La parte que le corresponde al Instituto Electoral del Estado de México, se cumplió, de acuerdo al guion preparado por el PRI y la autoridad electoral local, declarando ganador de la contienda 2017, al ejemplar de la oligarquía mexiquense, Alfredo del Mazo.

El INE en voz del consejero presidente Lorenzo Córdova, ha expresado también que no encuentra elementos suficientes para concluir que existió fraude por parte del PRI en la pasada elección. Como se ve, de esta instancia poco se puede esperar; el voto del ciudadano pesa menos que los compromisos contraídos con el gobierno Peñista.

Todo queda en manos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, ante quien se presentarán las demandas necesarias para acreditar que el Gobierno Federal y el Revolucionario Institucional, realizaron acciones delictivas que ameritan, según la Legislación vigente, el reconocimiento de Morena como efectivo ganador de la elección en el Estado de México. No hay garantía de que esta Dependencia se mueva mínimamente en favor de la democracia; es casi segura su parcialidad en favor del PRI.

¿Qué nos queda entonces de esta experiencia electoral? ¿Nada, como muchos opinan? ¿Será que vivimos un tiempo trágico dentro de un México sin esperanza?

El primero en decirnos que no es así, es el Partido que verdaderamente ganó en las recientes elecciones mexiquenses. Morena se mueve de inmediato y da respuesta al fraude con una estrategia institucional que agota cada instancia electoral para hacer valer su legítimo triunfo. No violenta la paz pública, pero si convoca a la ciudadanía a protestar por todas las vías legales, para que el delito electoral no se consume.

Es evidente que el PRI muere y se debate en agonía; no le queda nada de la grandeza de otros tiempos; en su debilitamiento postrero no encontró más armas que las usadas por la delincuencia común; así que mintió, engaño, compró conciencias y voluntades, traficó, defraudó y al final, su botín no le rinde lo esperado, pues todos saben que proviene de fuentes deshonestas.

El primer triunfo de Morena, aun siendo víctima de un fraude institucional, es que gana enormemente en legitimidad; todo México está cierto de que la maestra Delfina Gómez ganó limpiamente estas elecciones y eso cuenta mucho, a la hora de hacer el balance final de esta elección. El robo puede darse, pero la verdad es inocultable. La base del crecimiento de Morena a nivel nacional, está relacionada con la conducta que el Movimiento mantuvo durante toda la campaña electoral; el lodo que intentaron lanzarle, no pudo manchar la conducta y trayectoria intachables de la maestra Delfina y de López Obrador.

Si hablamos por una parte de la muerte inevitable del PRI, tal y como lo conocemos hasta hoy, debemos considerar también que, después de este posible fraude, Morena nace como única opción democrática para el 2018; la izquierda se decantó en estas elecciones intermedias y el también moribundo PRD caminará en solitario cargando un desprestigio total, al demostrar que se convirtió en comparsa del Priismo o del Panismo, dependiendo de quien ofrezca más por sus servicios.

La Democracia gana con la participación de Morena en estas elecciones; pone de relieve que el pueblo de México está cansado del PRI, del PAN y demás satélites que integran la Mafia del Poder.

El desánimo actual es natural después de una contienda donde se da un fraude tan evidente, pero sirve para afinar una estrategia que ha demostrado ser ganadora. Morena no solo ganó la elección mexiquense, barrió al PRI en la mayoría de los Municipios importantes de la Entidad.

Si Morena logra ampliar su base de simpatizantes antes de las elecciones presidenciales del 2018; si logra convencer a jóvenes y amas de casa -el segmento social menos participativo en la pasada elección-, de que el proyecto que impulsa beneficiará a cada familia mexicana en forma real, es seguro que contará con un margen de voto suficiente para enfrentar cualquier intento de fraude por parte del PRI y sus aliados.

La muerte del PRI es un hecho real que solo necesita tiempo para concretarse; Morena trabaja para ocupar el lugar que le corresponde, una vez fallecido el dinosaurio. Apoyemos su lucha pues a fin de cuentas, es la misma que interesa a cada uno de nosotros. Morena va y va con todo.