MANCERA, ENEMIGO DEL CAMBIO


Al final, se consumó lo que todos sabíamos desde hace meses. Si el Frente Ciudadano se concretaba como alianza bizarra, entre la fingida izquierda del PRD y la derecha Yunquista del PAN, el candidato que presentarían en 2018, para competir por la Presidencia de la República, sería Ricardo Anaya y no Miguel Ángel Mancera. Y así ocurrió.

Alejandra Barrales se quedó con la parte del pastel que corresponde al tamaño real de un PRD decadente; ser candidateada para la Jefatura de gobierno en la Capital del país. La tajada del león por tanto, está en las manos del PAN, con más presencia nacional que sus compañeros de aventura.

¿Qué sucede con Miguel Ángel Mancera entonces? Parece que su camino político se cierra de manera abrupta, al no ser considerado como posible opción el Frente.

Mancera pierde en lo inmediato, pero su plan "B" implica fortalecer al PRD en la Capital del país, para alcanzar una posición fuerte que lo impulse en el mediano plazo, a un sitio estratégico que le dé nuevo impulso a su mediocre carrera política.

En la última reunión sostenida entre la cúpula de representantes políticos que conforman el Frente, algo se le prometió a Mancera, donde dócilmente, aceptó la candidatura de Ricardo Anaya y se hizo a un lado, sin aceptar cargo alguno en lo inmediato.

¿Por qué nos ocupamos de Mancera en este momento? Por la posición estratégica en que queda. De aquí en adelante, los recursos, los contingentes corporativos, los programas sociales que maneja y mueve el gobierno de la Ciudad de México, estarán a disposición de Alejandra Barrales y de su candidatura al gobierno de la Capital.

Toda la operación política para posicionar a la Barrales y restarse fuerza a Morena en esta Ciudad, estará a cargo de Mancera y de su "ángel negro", Héctor Serrano. Los recursos públicos se canalizarán hacia una campaña que saben perdida de antemano, quizá no tanto por la personalidad de Claudia Sheinbaum, sino por el factor López Obrador que es visto por la ciudadanía como motor de cambio en todo el país.

Si consideramos que "Por México al Frente" es uno más de los engranajes del PRI para debilitar al proyecto que representa Morena, no es de sorprender que el dinero, los arreglos en lo oscuro para favorecer a los candidatos mejor posicionados de la derecha, en cualquiera de sus formas o siglas, sea la estrategia común que veremos reflejada en las campañas políticas que están por iniciar. Los ataques entre sí de priistas y frentistas serán meramente cosméticos; la furia de sus campañas estará dirigida contra Morena, que se antoja un muro tan sólido, que ni todo el dinero y alianzas de la derecha podrán derrumbar.

Sheinbaum será seguramente Jefa de Gobierno; la lucha que se avecina tiene que ver más con las Delegaciones Políticas y los espacios en competencia dentro de la Asamblea de la Ciudad de México. Ahí es donde encaja Mancera y su equipo, al igual que el PRI y sus viejos cuadros revividos, como es el caso de Cuauhtémoc Gutiérrez, acusado de dirigir un grupo de trata de mujeres, dentro de las Oficinas del PRI DF, cuando dirigía este instituto. Que Morena gane la Jefatura de Gobierno es algo casi seguro; el intento de la derecha entonces, se inclina hacia los demás puestos de representación. Morena no puede ser primera fuerza política en la Capital, según la estrategia de la derecha neoliberal y de la derecha que se disfraza de izquierda.

En estas condiciones, lo más sensato para el ciudadano común, es tener presente el consejo que Andrés Manuel López Obrador ofreció a la ciudadanía, cuando la campaña en el Estado de México: acéptales todo, promételes todo, que al fin y al cabo, es tu mismo dinero el que paga lo que te obsequian; pero a la hora de sufragar, diles: "TOMA TU VOTO"

No hacer caso de la fuerte campaña sucia que se avecina, no demostrarles que tu voto es por el cambio sano, es la mejor estrategia del votante consciente, para revertir la intención de los corruptos, por vivir seis años más, en el lujo y el despilfarro, a costa del trabajo, el dolor y el sufrimiento de los que menos tienen. Que no te envuelvan ni compren tu conciencia los políticos mafiosos de toda la vida. Recibe todo y al final, vota por el cambio verdadero.

Y para los que piensan que Mancera no supo defender su candidatura ante el PAN de Ricardo Anaya, hay que recordarles que en ningún momento tuvo oportunidad de concretar este proyecto. Con un PRD en picada y una gestión mediocre como Jefe de Gobierno, Mancera jugó siempre a obtener beneficios para él y los suyos, fingiendo que se interesaba en competir por una candidatura que no lo sostenían sus pobres recursos políticos. Participó en la creación del Frente, pero la voz fuerte siempre la llevó Ricardo Anaya.