Mercado de Lagrimas

Son risibles las cosas que pasan hoy en día en México; tal parece que la política mexicana a descendido a un nivel entre lo chusco y lo maquiavélico. Quién podría olvidar a nuestra querida economista Andrea Legarreta explicándonos por que el precio del dólar no afecta a la población mexicana, o en casos más recientes, Otto Granados Franco, el delegado de Sedesol en Aguascalientes, quien afirma que el alza en los precios del combustible solo afectará a los hogares que cuentan con automóviles, mas no a las familia que carezcan de auto; como si todos los productos e insumos no se transportaran en vehículos automotores y no se requirieran por tanto, combustibles para su transporte.

Pero el día de hoy nos ocupa otro asunto, un asunto que en lo personal a mí me ha hecho mucha gracia: la huelga de empresarios en Oaxaca.

El lunes pasado en Oaxaca se realizó un paro de empresarios. Alrededor de unas tres mil empresas cerraron sus negocios por un lapso de veinticuatro horas, en protesta por las movilizaciones que ha estado llevando a cabo la CNTE; piden que se mantenga el estado de derecho, que no se violen sus garantías, su derecho al libre tránsito, que se levanten los bloqueos sea como sea. Le han pedido al secretario de gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, que si es necesario, use la fuerza del Estado, para detener a estos "revoltosos".

¿Pero piden esto en favor de qué? Exigen que que respeten sus derechos como inversionistas, como empresarios, que no les afecte en sus ganancias, piden el cumplimiento de la ley a cualquier precio, no importan los derechos e intereses de la clase obrera; nada debe afectar sus ganancias. Abolir el derecho a la libre manifestación, intervenir en el sector educativo para dar una educación mediocre, de pésima calidad, que enseñe a ser competitivo en el mercado, mas no a ser una persona critica que se cuestione el porqué de las cosas, es la intención real de los empresarios.

Para ellos somos meras herramientas, mano de obra que solo debería dormir tragar y trabajar, nunca cuestionar sus negocios con el gobierno; esos préstamos de lujosas propiedades a primeras damas, preguntarnos si estarán fabricándonos otro FOBAPROA, como pasó en la administración de Ernesto Zedillo (otra joya del PRI).

Un triste o chusco intento de convocatoria, pretendiendo manipular, para beneficio propio, el apoyo de los mexicanos; un apoyo como el que han visto que se le da a la CENTE. Pero no fue así; pese a la poca memoria histórica que tienen los mexicanos, parece ser que saben que uno de los mayores culpables de la situación actual en México es el sector empresarial.

No piden estas medidas por el bienestar de sus trabajadores, o por el bienestar del país; son sus ganancias la que les interesan; no mejorar sueldos, garantizar prestaciones o seguridad social para sus empleados. Son sus intereses y nada más; sus negocios muchas veces ilícitos, coludidos con el gobierno.

Deberemos esperar y ver, que tanto empuje tienen estos empresarios; que tanta presión puede generar la COPARMEX y otras Cámaras o Agrupaciones; y entonces veremos quien realmente gobierna a México.

@Leon_Trotsky__


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