Otro golpe a Aristegui

La incertidumbre que invade al pueblo de México tras la llegada de Donald Trump en verdad me confunde bastante; estamos más preocupados por lo que pasa al otro lado de la frontera, que por lo que pasa al interior de nuestro país.

El pasado 7 de Noviembre, el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México dictamino que Carmen Aristegui causó daños morales al presidente de la cadena MVS, Joaquín Vargas, en el prólogo del libro La Casa Blanca de Enrique Peña Nieto, y por lo cual excedió su derecho a la libre expresión.

La sentencia obliga a que cada una de la ediciones y publicaciones del libro del escándalo de la Casa Blanca de Peña Nieto, deben contener un extracto de la sentencia, desde que empiece a ejecutarse dicha sentencia.

Por otro lado, los ataques por parte de los medios de comunicación que están a favor del régimen, no se hicieron esperar. En los periódicos Reforma y El Universal, aparecieron artículos titulados "Aristegui Mintió" en los cuales Joaquín Vargas celebra la sentencia y afirma que Aristegui no buscó informar sino desprestigiar. Por su parte en el portal de Aristegui Noticias, dieron a conocer la sentencia en una página con el encabezado "Quien Miente Aquí".

Ahora, ¿quién determina donde empieza y donde termina la libertad de expresión? ¿Los jueces? Esos mismos jueces que una y mil veces han demostrado que la justicia solo está al alcance de quien la puede comprar; los mismos jueces que se niegan a hacer justicia a la clase promedio y favorecen siempre los intereses de los grandes empresarios como Joaquín Vargas.

Si esta fuera la primera vez MVS saca a Carmen Aristegui del aire, podrían manejarlo como un error, pero es ya la segunda ocasión en que Joaquín Vargas termina el contrato de Aristegui; no olvidemos que en 2011 Aristegui fue sacada del aire por hacer referencia al alcoholismo del entonces presidente Felipe Calderón. Ahí Joaquín Vargas reculó y terminó apoyando a su periodista estrella.

Es triste esta sentencia, no solo para Aristegui sino para México en general; pocos periodistas quedan en los medios de comunicación que publiquen información confiable, y los que aún siguen trabajando para informar al pueblo, han sido sometidos a una campaña de censura, o peor una política de asesinato.

El periodismo crítico es algo necesario en un país como México; un país azotado por la violencia, la corrupción y la impunidad, donde los grandes escándalos de corrupción que salen a la luz, como la compra de una Casa Blanca, o el plagio de una tesis por parte de un presidente, resultan el pan nuestro de cada día

Lo más preocupante es que vivimos en una sociedad conformista y desinteresada para la cual, actos no solo de censura periodística, sino sobre la grave situación que atraviesa del país en todos aspectos, son temas que no obligan a la reflexión y toma de conciencia necesarias; a fin de cuentas, es más fácil consumir la información ya digerida por los medios de comunicación como Televisa o TV Azteca, que hacer el esfuerzo por analizar y forjarse una opinión propia.

Así es perseguida la verdad en México, mientras nosotros seguimos más preocupados por lo que pasa al otro lado de la frontera y nos olvidamos de lo que ocurre y afecta internamente a México. Periodistas como Carmen Aristegui seguirán siendo censurados, difamados o desaparecidos, mientras la sociedad civil organizada no diga "ya basta" y combata al lado de quienes buscan e informan la verdad, sin importar si afectan interese políticos o económicos con su labor periodística.

13-Nov-2016

@Leon_Trotsky__


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