CUANDO LOS RUSOS LLEGARON.- Cuento para priistas


Definitivamente no soy de los que se dejan influenciar, así como así. Terminé la vocacional y tengo tiempo trabajando en el gobierno; sé que las cosas son explicables siempre y no creo en santos, ángeles, demonios o en espíritus del más allá. Todo lo que está de este lado de la línea me interesa y me rio interiormente de quienes pasan su vida, pensando en paraísos, leyendas y dioses justos o vengadores.

Como es natural y propio de cualquier mexicano que lee las noticias a diario y no se pierde el noticiero nocturno de las diez de la noche en la tele, me inquietó sobremanera el saber que existe actualmente una conspiración rusa en curso, que amenaza la paz y tranquilidad de este país tan dañado y mal comprendido. El presidente del Partido oficial en México, así como el candidato del mismo y su coordinador de campaña, nos están advirtiendo de la llegada de estos invasores que están apoyando la campaña de los comunistas de López Obrador. Le están dando todo lo que necesita para que gane las siguientes elecciones y entregue nuestra nación a Rusia, o haga de México un país comunista.

Deben de ser muchos y muy poderosos, para controlar unas elecciones tan importantes como las de este año. Y definitivamente son muy listos: nadie los ha visto y no se sabe cuántos son, cómo son, ni dónde están. Los únicos que saben estos datos, son los representantes del PRI. Ellos tienen toda la información, pero no la dan, porque afectaría la investigación que alguien está haciendo.

Es mucho el dinero que están dando a López (así lo llaman los del PRI), para impulsar su campaña; aunque no se sabe si se lo entregan en efectivo o lo depositan en alguna cuenta bancaria que aún no ha sido localizada. Tampoco se sabe el nombre de los bancos que realizan estas transacciones; pero debe ser cierto, porque los del PRI lo repiten diario y la televisión no deja de insistir en el tema.

Deben estar moviéndose en todos los Estados del país, pues de otro modo, no se puede entender en que forma harán un fraude al PRI en la siguiente elección; no los vemos porque son demasiado listos y trabajan a la manera de los espías que salen en las películas americanas de otros tiempos. Al menos esa es la información que tiene el PRI y que pone a nuestra disposición, para advertirnos que la amenaza es real, aunque nadie haya visto un solo ruso hasta el momento; solo unidos en torno al candidato del partido oficial, podremos dar la batalla a esta invasión rusa silenciosa, invisible, omnipresente y amenazante que ya está operando en nuestro país.

Por lo pronto, el PRI nos aconseja no votar por Morena, porque son ellos los que han traído a los rusos; claro que por el momento no podemos hacer nada en contra de ese Partido de comunistas, ya que el PRI no ha podido capturar un solo ruso, por más esfuerzos que hecho. Los del PRI, ya se han de haber gastado una millonada en esta investigación, pero hasta el momento, no se han obtenido los resultados esperados. De cualquier modo, no se pierde la fe y se espera atrapar a alguno de estos invasores en el corto plazo, para presentarlo inmediatamente en televisión y demostrar a los mexicanos que efectivamente los rusos ya están aquí.

Lo que me molesta personalmente, es que la mayor parte del país no está tomando en serio la invasión que menciono; no creen que efectivamente los rusos llegaron para hacer un fraude en este 2018, que dé el triunfo a López (como lo llama el presidente de mi Partido) quitándole la legítima victoria al PRI. Esto, a pesar de las pruebas irrefutables que las autoridades y el candidato del PRI, han presentado para demostrar que verdaderamente existe el invasor que señalo. ¡La sorpresota que les va a dar a todos el PRI, cuando capture al primer ruso! No ha de tardar mucho esto, ya que al parecer están aquí por miles, nada más que bien escondidos o disfrazados; de esto no se sabe mucho.

Me molesta que los ciudadanos mexicanos no crean en las cosas reales y sí en las imaginarias; como ya dije, no creo en fantasmas, santos, dioses o ángeles. Pero si me presentan a diario en la televisión y los periódicos una noticia que habla de una invasión plenamente identificada, claro que creo en ella en forma inmediata. Ni modo que la tele y la mayoría de los diarios se pongan de acuerdo para mentirnos a los ciudadanos.

En México, nadie ha visto a un ruso hasta ahora, pero si les puedo decir con seguridad una cosa: de que los hay, los hay.

Malthus Gamba