MILITANTES Y SIMPATIZANTES EN MORENA


Por: Aquiles Macías

A quienes me lean, aclaro de entrada que no soy escritor de oficio. De vez en vez me ha estrado el gusanito de la escritura, pero en calidad de simple aficionado, sin otras pretensiones que el dar salida libre a los sentimientos e ideas del momento.

Conozco a Malthus Gamba desde hace años, hicimos el bachillerato juntos y aunque las carreras de ambos son significativamente diferentes, mantenemos esa amistad que nace en la juventud y no se pierde con el paso del tiempo. Él me invita hoy a participar en este blog y no tengo más remedio que aceptar y colaborar con mi visión particular de la existencia y sus eventualidades diarias.

Mi experiencia en redes sociales es corta. Tengo cuenta en twitter pero poco la ocupo. A petición de Malthus y de América Rubio, una compañera de blog y twitter que estoy conociendo gratamente, estaré más activo en el futuro. Hoy para iniciar, quiero platicar respecto a los militantes y los simpatizantes que apoyan el proyecto de Morena.

En lo particular, no siento afinidad hacia algún partido político pero dado el deterioro social que vive el país, me doy cuenta que Morena representa una oportunidad de cambio. Solo eso una oportunidad. Lo lamentable del caso es que la fuerza de ese partido descansa casi íntegramente en la figura de López Obrador. No hay otra personalidad que cubra ese espacio ahora que el retiro de este político está próximo, pierda o gane. Lo importante sería entonces crear un instituto político fuerte que haga frente a ese cambio generacional que se avecina. Y no es así. Morena se está nutriendo de figuras agotadas políticamente que llegan buscando una continuidad que su trayectoria debería negarles. Aunado a esto, López Obrador ha adoptado últimamente algunas medidas que contradicen sus anteriores posiciones políticas. El último caso es de la Guardia Nacional, no obstante que anteriormente había declarado que los soldados y marinos regresarían a sus bases si ganaba la candidatura presidencial.

Las posiciones de simpatizantes y militantes chocan frecuentemente ante este crecimiento del partido, en base a la recolección de figuras públicas con cierto arraigo social, pero con historiales criticables. Igual sucede con los posicionamientos variables del líder de Morena.

Este es mi comentario al respecto: estas dos posiciones son por sí mismas irreconciliables, pero esto no significa que el apoyo a Morena se debilite por tal situación. Los simpatizantes apoyan el proyecto, porque sienten que es la única alternativa actual de cambio, pero hacen una crítica profunda sobre la manera como se va conformando el partido. Para ellos solo debe utilizarse en esa edificación, mármol, tezontle o piedra de la mejor calidad, para que las grietas futuras no aparezcan. Con los militantes ocurre todo lo contrario, piensan que debe usarse hasta cascajo para darle solides inmediata al edificio y ya después se irán subsanando las deficiencias, mejorando así la construcción. Ambos hablan del mismo edificio, pero la forma en que éste se construye genera controversia.

Este episodio es pasajero y hará crisis después de la elección. Una de las dos partes tendrá la razón y la otra quedará evidenciada. Si se obtiene el triunfo, veremos qué tanto se ajusta en verdad el proyecto, de acuerdo a la postura de los militantes. Si se pierde la presidencia, conoceremos la fuerza real de Morena ya sin López Obrador a la cabeza del proyecto y con un edificio que requerirá muchos parches para mantener su credibilidad.

Lo importante es que a todos con convendría más un partido sólido, que una estructura con algunos agujeros. En este sentido, me parece que la consolidación del PRD fue mucho más sencilla de lo que vive hoy Morena. Había ahí infinidad de cuadros de calidad como Cárdenas, Muñoz Ledo, Heberto Castillo, Ifigenia, López Obrador, etc. Cuadros con prestigio que hoy no tiene Morena. No hay personajes con fuerte arraigo social. Ese es un grave problema para la continuidad del proyecto Morena, pasadas las elecciones y sin el triunfo en la bolsa, como una opción real.

Creo que lo prioritario en este momento para los simpatizantes y militantes del partido es el respeto; no se puede construir algo medianamente firme si no se respetan las posiciones de unos y otros. No puede ser que asistamos a pseudo debates, en los que las descalificaciones personales son el corolario a las pobres argumentaciones que pretenden convencer o vencer al adversario. Ninguno cuenta con la prueba definitiva de que su posición es la correcta, puesto que solo el tiempo y la experiencia vivida en la próxima elección, dirán la última palabra. No antes.

Que cada quien pueda expresar su manera particular de ver la construcción del partido, me parece indispensable. Militantes y simpatizantes caminan juntos, pero con posiciones diferentes. Cada quien debe defender su punto de vista abiertamente, respetando las posturas diferentes que caminan en la misma línea. A final de cuentas, estamos a unos meses de que el resultado de las elecciones dé punto final a esta discusión y entonces sí sabremos a que atenernos con Morena en adelante.

Malthus y América me externaron que en este blog no hay reglas y que la expresión es abierta y siempre respetable. Eso me decidió a participar. Ojalá y mis comentarios sean de su agrado. Mi cuenta en twitter es @Aquilesmacias. Anticipo que tengo muy poquitos seguidores.