SOBRE PEDRO SALMERÓN Y MORENA

15-08-2016

Ayer domingo, en la cuentas de twitter de un servidor y de @Leon_Trotsky__, recibimos la visita de @HistoriaPedro o Pedro Salmerón, historiador de profesión y militante del partido político Morena. Estaba molesto por un retwitt de mi parte, a un comentario realizado por el Dr. Alfredo Jalife Rahme, sobre un posible delito de Salmerón como presunto traficante de metanfetaminas, procedentes de Jalisco, en base a cierta amistad que llevó con un exdirigente estatal de Morena recién asesinado. Hasta ahí el comentario del doctor Jalife. El dato me pareció interesante y digno de ser atendido públicamente, pues no es una cuestión menor, así que di retwitt. Como Pedro Salmerón inició agrediendo y descalificando, el intercambio de mensajes no fue propositivo y degeneró en aclaraciones y descalificaciones sobre el presunto alcoholismo de Salmerón y las fotografías que circulan en la Red, donde se da constancia de este hecho; además del financiamiento que se dice, recibe de Enlace Judío, para operar infiltrado dentro de las filas de Morena. Al final prefirió bloquear nuestras cuentas, estando en todo su derecho para hacerlo.

Hasta ahí hubiera quedado todo y lo consideraría como una situación natural en la Red: no siempre coincidirás con los demás tuiteros y cada uno está en pleno derecho de manifestarse en las redes, en la forma y con el criterio que mejor le parezcan. Lo que motiva este artículo es otra cosa: es otro twitt de una persona, que seguramente siguió el debate, preguntando si las dos personas que participamos en este blog, estamos afiliados a Morena y me recomendó, de ser así, arreglar esta situación intrascendente - al menos para mí -, dentro de las vías institucionales del Partido. Este posicionamiento si me pareció bastante preocupante.

Ser institucional en México, es estar a favor de las formas y maneras priístas; es entender que la vida interna de un partido político, no debe ser cuestionada o ventilada a la luz pública, sino en privado y sin que se entere el ciudadano de a pie. Pensar que a un personaje del partido, hay que protegerlo siempre, -pues es un capital político-, sin importar los señalamientos sobre actos poco claros que haya o esté cometiendo a nivel personal. Es preocupante esta posición, si viene de alguien que pertenece a la estructura de Morena, porque este criterio de " lavar la ropa sucia en casa " y "hacernos de la vista gorda", fue lo que llevó al PRD a ser lo que es hoy: un partido ruinoso, comparsa de PAN y PRI y sin ninguna credibilidad social.

Morena es una entidad política naciente, seria hasta el día de hoy, que necesita contar con cuadros políticos sanos, alejados de las viejas prácticas de corrupción e impunidad, que caracterizan la vida diaria de los demás partidos. Y debe hacerlo de cara a la sociedad, aclarando públicamente lo que haya que aclarar; desterrando del partido a personajes que poco o nada aportan y llegan con el único propósito de medrar al amparo del partido. Si la crítica se condiciona a mecanismos internos de control y regulación, el futuro de Morena será al mediano o largo plazo en mismo del PRD; cualquier ciudadano, cualquier militante o no del partido, puede y debe luchar para que la conducta y actividad de los dirigentes de Morena sea el adecuado. Y debe hacerse siempre, a la luz pública. La muestra la pone el mismo Andrés Manuel, a quien nadie puede achacarle un delito, una conducta inapropiada, una posición incongruente con su discurso político y su vida personal. Ahí está el ejemplo a seguir: una vida en casa de cristal.

Si Salmerón tiene que aclarar algo, que lo haga; pero con quien tiene que hacerlo. La pelea personal que tiene con el Dr. Jalife la lleva perdida desde hace bastante tiempo y su conducta personal no lo ayuda mucho. Sus fotografías en la Red, donde presume finos trozos y cortes de carne y vinos importados, o donde aparece comiendo "menudo" para la cruda, como él mismo escribe, no encajan en el perfil de un militante de Morena. No basta con aparecer en actos públicos fumando puro y adoptando un discurso de izquierda, para dar una imagen revolucionaria. Es la vida y la conducta personal las que definen a cada persona; más que palabras, más que la apariencia, habla la conducta. Nunca un militante de izquierda, ha llevado vida de burgués, sin que la sociedad se lo reclame permanentemente.

La sociedad está en su pleno derecho de cuestionar y exigir conductas y cuentas claras a los partidos políticos, que son a fin de cuentas Entidades Públicas. Que no se pretenda restringir este derecho, porque quien pierde al final la confianza y el voto, es el Partido. Morena crece y marcha bien; que su casa sea de cristal, igual a la que habita Andrés Manuel.

MALTHUS GAMBA


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