LOS HOMBRES QUE ASFIXIAN A PEÑA NIETO

28-Ago-2016

Al inicio de su mandato, Enrique Peña Nieto se rodeó de un equipo de trabajo, probado ampliamente dentro de las filas priístas, o afín a su proyecto de nación desde el tiempo en que se desempeñaba como gobernador del Estado de México. Un equipo de profesionales sólido -al menos en el papel-, que respondería con suficiencia y calidad en los puestos estratégicos en que fueron colocados.

Con el tiempo, esta alineación demostró no estar a la altura de las expectativas creadas y comenzó a hacer agua de manera alarmante. Murillo Karam, el primero en entrar en combate abierto, tras el crimen de Ayotzinapa, salió noqueado en los primeros asaltos, con todo y su Verdad poco Histórica; Chuayffet sólido político de amplia trayectoria, fue defenestrado por el propio titular del Ejecutivo, ante los primeros fracasos de la Reforma Educativa; Rosario Robles salió por cuerdas de la Sedesol, por presuntos manejos turbios y faltantes considerables. En fin, ha habido fallas en el equipo, que han ameritado ajustes rápidos.

Pero estos cambios en el gabinete presidencial, se dan en la periferia. La burbuja de íntimos que rodean al presidente permanece intocada, no obstante lo evidente en el fracaso de todos ellos. Aurelio Nuño se ha vuelto un personaje impresentable y repudiado por la gran mayoría de los ciudadanos, ya que su Reforma Educativa ni cuaja, ni convence; Luis Videgaray tiene a la economía mexicana al borde del colapso, por el creciente incremento en el pago de la deuda externa, -que muy pronto alcanzará el 42% del PIB-; por mantener el esquema neoliberal que definitivamente ya no funciona; por los incrementos en gasolina y electricidad que no corresponden a las promesas priístas de estabilidad después de las Reformas Estructurales. Osorio Chong quemando sus pocos cartuchos enfrentado a los problemas que se generan en otras Secretarías, pero utilizando la mentira, la represión y el desgaste del oponente al negarse al diálogo real y franco. Resumiendo: todos los hombres del presidente han fracasado. Entonces, ¿Por qué los integrantes de la Burbuja Peñista se mantienen aún?

La respuesta es sencilla: el círculo cercano a Peña Nieto le vendió al presidente una gran mentira, que él creyó y cree firmemente; que su gestión marcará un hito histórico para México y que las generaciones futuras le harán justicia y lavarán su honor y honra. Este es todo el secreto -o truco-.

Si uno escucha al Presidente, advertirá que él no espera reconocimiento en el presente por parte de los mexicanos; a esos ya los tiene catalogados como malhumorados, faltos de aplauso hacia su persona e incapaces de apreciar los beneficios futuros que traerán sus Reformas. Si el presente no funciona nada bien, es porqué nos espera un mañana maravilloso que estamos sembrando con sangre, sudor y lágrimas, como dijera Churchill.

Y esta imagen de Estadista es la que le venden día a día sus amigos dentro de ese equipo cerrado: "no te preocupes por lo que diga u opine el mexicano de hoy...tú vas muy bien, mi Estadista, el mañana te reconocerá" "somos un gran equipo y estamos haciendo Historia", "tú no plagias, ni eres corrupto...tú eres prócer".

Y como el Presidente, antes que primer mandatario es amigo de sus amigos, pues todo les cree. Para él la amistad es una cualidad incuestionable; y hay que reconocer que ésta es una de las pocas cualidades que lo adornan. Desafortunadamente, la gente que conforma la burbuja que envuelve a Peña Nieto, usando el engaño como única prueba de amistad recíproca, ha adquirido el control en el presente de la política nacional, a cambio de un futuro heroico que el Presidente espera disfrutar algún día.

Salvo Peña Nieto, todo México sabe que el país marcha hacia el desmantelamiento total, en base a las Reformas Entreguistas que ha implementado este gobierno. Prestigiados académicos hablan de que el modelo neoliberal se encuentra agotado y en vías de desaparición en los países Europeos y Asiáticos que comienzan ya a explorar nuevas vías. La brecha entre pobres y ricos que generó este absurdo sistema, es cada día más grande y genera conflictos e ingobernabilidad como las que se viven en México.

El gobierno de Enrique Peña Nieto será recordado como uno de los últimos promotores de este esquema económico, que sigue la lógica de mostrar servilismo ante los Estados Unidos, para favorecer la inversión y los beneficios a extranjeros, en detrimento de la economía nacional y el bienestar de los mexicanos y en el que todos los integrantes del gabinete están señalados por presuntos actos de corrupción.

Los hombres del Presidente trabajan para este modelo. Son los verdaderos dueños de una presidencia que no fue ejercida por su titular como era de esperarse. Son ellos los que fingiendo amistad y prometiendo un futuro luminoso, lo ayudan a esconder corrupción, incompetencia, fracaso, represión y muerte, que son las únicas verdades que está dejando este sexenio. Le dicen al Gran Tlatoani que hoy, hay que sembrar con sangre, para que el futuro sea propicio.

Enrique Peña Nieto no será recordado nunca como estadista y mucho se lo deberá a su equipo de trabajo; a esa burbuja protectora que lo fue asfixiando poco a poco, haciéndolo sentir lo que no es y prometiéndole a cambio lo que no será.

MALTHUS GAMBA


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