#AcabemosConLaMutilaciónGenitalFemenina


                                                                                                              #ConelCorazónALaIzquierda

                                                                                                                                              Ara Téllez

                                                                                                                                               @pinara1


El 6 de febrero es el Día Internacional de la tolerancia cero contra la mutilación genital femenina, y es una fecha en la que se busca aprovechar la ocasión para mejorar las campañas de sensibilización y tomar medidas concretas contra la mutilación genital femenina, que comprende todos los procedimientos consistentes en alterar o dañar los órganos genitales femeninos por ser una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas.

El 6 de febrero es el Día internacional de la tolerancia cero contra la mutilación genital femenina

Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una discriminación contra mujeres y niñas y su derecho a no ser sometidas a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida.

El Unfpa y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), han liderado conjuntamente el mayor programa a escala mundial para la eliminación de la mutilación genital femenina. Se centra actualmente en 17 países de África y también es compatible con las iniciativas regionales y globales.

Datos relevantes

A nivel mundial, se calcula que hay al menos 200 millones de niñas y mujeres mutiladas.

En la actualidad, cada año se le mutilan los genitales a tres millones de niñas.

44 millones de niñas menores de 14 años han sufrido la ablación, principalmente en Gambia (un 56 por ciento), Mauritania (54 por ciento) e Indonesia, donde alrededor de la mitad de las niñas de 11 años han padecido esta práctica.

Los países con la prevalencia más alta entre mujeres y niñas entre 15 y 49 años son Somalia (58 por ciento), Guinea (97 por ciento) y Djibouti (93 por ciento).

Si la tendencia actual continúa, para 2030 aproximadamente 86 millones de niñas en todo el mundo sufrirán algún tipo de mutilación genital.

La mutilación genital femenina se practica en niñas en algún momento de sus vidas entre la infancia y la adolescencia.

La mutilación genital femenina es causa de hemorragias graves y otros problemas de salud tales como quistes, infecciones e infertilidad, así como complicaciones en el parto y un mayor riesgo de muerte de recién nacidos.

La mutilación genital femenina es una violación de los derechos humanos de las niñas y las mujeres.

Procedimientos

La mutilación genital femenina se clasifica en cuatro tipos principales:

Clitoridectomía: resección parcial o total del clítoris (órgano pequeño, sensible y eréctil de los genitales femeninos) y, en casos muy infrecuentes, solo del prepucio (pliegue de piel que rodea el clítoris).

Excisión: resección parcial o total del clítoris y los labios menores, con o sin excisión de los labios mayores.

Infibulación: estrechamiento de la abertura vaginal para crear un sello mediante el corte y la recolocación de los labios menores o mayores, con o sin resección del clítoris.

Otros: todos los demás procedimientos lesivos de los genitales externos con fines no médicos, tales como la perforación, incisión, raspado o cauterización de la zona genital. No aporta ningún beneficio a la salud, solo daño

La MGF no aporta ningún beneficio a la salud de las mujeres y niñas, sino que la perjudica de formas muy variadas. Como implica la resección y daño del tejido genital femenino normal y sano, interfiere con la función natural del organismo femenino.

Entre sus complicaciones inmediatas se encuentran el dolor intenso, choque, hemorragia, tétanos, sepsis, retención de orina, llagas abiertas en la región genital y lesiones de los tejidos genitales vecinos.

Las consecuencias a largo plazo pueden consistir en:

-infecciones vesicales y urinarias recurrentes;

-quistes;

-esterilidad;

-aumento del riesgo de complicaciones del parto y muerte del recién nacido;

-necesidad de nuevas intervenciones quirúrgicas, por ejemplo cuando el procedimiento de sellado o estrechamiento de la abertura vaginal (tipo 3 mencionado anteriormente) se debe corregir quirúrgicamente para permitir las relaciones sexuales y el parto. A veces se vuelve a cerrar nuevamente, incluso después de haber dado a luz, con lo que la mujer se ve sometida a aperturas y cierres sucesivos, aumentándose los riesgos inmediatos y a largo plazo.

Población en riesgo

Los procedimientos de MGF se practican en la mayoría de los casos en la infancia, en algún momento entre la lactancia y los 15 años, y ocasionalmente en la edad adulta. En África, cada año unos tres millones de niñas corren el riesgo de sufrir MGF.

Más de 125 millones de mujeres y niñas vivas actualmente han sido objeto de la MGF en los 29 países de África y Oriente Medio donde se concentra esta práctica

Las causas de la MGF consisten en una mezcla de factores culturales, religiosos y sociales existentes en familias y comunidades.

En la mayoría de las sociedades la MGF se considera una tradición cultural, argumento que se utiliza a menudo para mantener su práctica.