DE POLÍTICOS Y SISMO.- Que asuman su responsabilidad


Independientemente de los colores partidistas que cada ciudadano defienda; aparte de lo bien o mal que nos caiga un candidato, o un funcionario público, es necesario tener presente en estos momentos, que lo sucedido el pasado 29 de septiembre en varias regiones del país, es un hecho que rebasa el ámbito político y se convierte en un asunto de interés ciudadano. Aquí no vale estar a favor o en contra de alguien, para exigir investigación exhaustiva, para determinar si existe o no responsabilidad administrativa o penal, por los sucesos que provocaron la muerte de cientos de mexicanos, o dejaron sin techo y recursos a miles de ciudadanos más; actualmente hay muchas construcciones en situación crítica, que impiden a sus propietarios ingresar a sus hogares, por el peligro que representan las fallas estructurales evidentes a simple vista. Las oficinas públicas tampoco operan adecuadamente, pues muchas de sus sedes están consideradas como de alto riesgo y hacen falta peritajes que determinen si son confiables o no.

Hemos sido testigos del rechazo general a la clase política, por parte de la ciudadanía en su conjunto; no se han salvado del insulto y el reclamos, funcionarios de alguno de nuestros partidos políticos; a nivel federal, estatal y municipal, es evidente el rechazo de la sociedad, para quienes en su fan de sacar provecho político de cualquier evento, acuden a las zonas afectadas, casi exclusivamente a tomarse la foto que piensan les servirá en el corto plazo como trampolín político.

La ciudadanía está comprendiendo que más allá de ser militante o simpatizante de alguna fuerza política, los hechos lamentables que significaron la pérdida de vidas humanas, deben ser aclarados satisfactoriamente, sean quienes sean los responsables.

Lo anterior obedece al posicionamiento de no pocos integrantes de todos nuestros partidos políticos, que señalan en este momento: "la responsabilidad es de otros; todos en mi partido son gente honorable y capaz". Esto es un enfoque equivocado y risible del problema. No se está juzgando a los partidos políticos en lo general; únicamente se exige que los responsables en la toma de decisiones dentro de los ámbitos de gobierno donde tienen competencia, respondan en lo individual sobre sus conductas y acciones.

Si el responsable de una Dependencia Pública fue negligente, incompetente, corrupto u omiso, que pague por ello, de acuerdo a lo que marca la Ley. Lo mismo para un Delegado Político, un Presidente Municipal, un Gobernador, Jefe de Gobierno etc. No importa el partido político en que milite. Esto no es cuestión de colores, ni banderas, sino de Justicia.

Recordemos que estamos hablando de la muerte de niños en el colegio Enrique Rébsamen; de humildes costureras en el edificio de Bolívar y Chimalpopoca; de ciudadanos trabajadores que fueron víctimas en tantas edificaciones dañadas.

Las constructoras y desarrolladoras deben responder de inmediato, por la falta de calidad, en la construcción de vivienda en varias zonas del país, pero también toda autoridad que se prestó a la corrupción para que esto sucediera, debe ser castigada administrativa y penalmente.

Hoy, algunos funcionarios se escudan en el hecho de que "no fue durante mi gestión"; o "esto se hizo hace años". No hay que olvidar que cualquier servidor público, en el trámite de "Recepción-Entrega" con el cual toma posesión del puesto, queda obligado desde ese momento, al correcto funcionamiento de todo lo que está recibiendo. Si hay fallas anteriores, deben fincarse los pliegos de responsabilidades que correspondan y hacer las denuncias penales a que haya lugar. Aparte de lo anterior, su obligación insoslayable es corregir de inmediato toda falla o deficiencia observada, para no ser también sujeto de responsabilidad administrativa o penal.

Que no nos quieran engañar con el cuento de que "así me lo entregaron a mí". Un funcionario público está obligado por Ley a denunciar y corregir lo que no funciona correctamente.

Si entendemos que lo ocurrido a consecuencia del sismo registrado hace unos días, nos une como ciudadanos en el afán de conseguir justicia y castigo para los corruptos e incompetentes, más allá de colores y banderas políticas, estaremos dando un gran paso para que el país mejore sustancialmente.

Si de verdad México cambio a raíz de los recientes terremotos, es hora de demostrarlo exigiendo justicia pareja para todos los responsables. En esto no hay colores.