LA GUERRA DEL DR. MIRELES

Como sabemos, nuestro país vive actualmente momentos definitorios que decidirán la suerte de los mexicanos en los próximos años; podremos seguir por el camino que nos marca el liberalismo depredador que actualmente gobierna, o decidirnos por un cambio profundo que reoriente la economía del país por senderos que no signifiquen la pérdida de soberanía nacional, la pobreza de millones de ciudadanos y el enriquecimiento ofensivo de un minoría nacional y extranjera, que se ha dedicado permanentemente a empobrecer al mexicano en todos sentidos.

Esta batalla vivirá uno de sus momentos neurálgicos en el 2018. Ahí se dará la confrontación entre el dinosaurio priista que se niega a morir y busca alianzas con otras fuerzas de la derecha nacional (léase PAN, PRD, Partidos Satélites e Independientes) y una fuerza política que ha crecido considerablemente, gracias al apoyo de millones de mexicanos, hartos de corrupción, pobreza y muerte; encabezada por Andrés Manuel López Obrador, esta vía de cambio lleva por nombre MORENA. Hoy en día, es una importante lucha nacional a la que todos estamos convocados, pues el futuro del país es asunto que nos compete por igual.

Sin embargo, a nivel regional y aún sin consolidarse plenamente como movimiento social con rumbo claro y definido, existe otro tipo de lucha que tiene que ver más con la vida de las personas en sus comunidades de origen, que con la lucha política. Aquí no se trata de la defensa de los derechos democráticos de los ciudadanos, o del cambio de modelo político-económico que permita a México salir de la miseria general en que se vive. La intención se estos luchadores sociales es defender concretamente, el derecho a la vida de cada una de las personas que conforman su comunidad. Parece algo difícil de creer, pero así es: en muchos puntos de nuestro país se lucha a diario por el derecho a mantenerse con vida y no ser asesinado por los grupos delincuenciales.

En el Estado de Michoacán, es conocida la historia del Dr. José Manuel Mireles, recientemente liberado, luego de pasar tres años preso, quien se ha significado por su inquebrantable voluntad para dar paz a una Entidad Federativa que se distingue por el permanente clima de violencia que se vive a diario. En Michoacán, pese a lo que declara el narco-gobernador Silvano Aureoles, se tiene que pagar por el derecho a la vida.

Como en todo México, al hablar de delincuencia organizada, debe considerarse a la autoridad, como parte integrante del problema: delincuentes y gobierno, son ramas hermanas en el árbol de la organización criminal. Esto lo sabe todo el mundo y es por lo mismo que en el exterior se considera a nuestro país como un Narco-Estado.

La guerra que el Dr. Mireles ha encabezado desde hace algunos años, pretende acabar con esta situación; su cárcel se inscribe en la política de encubrimiento que la autoridad federal lleva a cabo, con el fin de acallar las manifestaciones sociales que atentan contra sus intereses y los de sus criminales socios. Mireles sufrió prisión, no por razones legales, sino por ser un destacado luchador social que puso en evidencia el infierno que se vive en Michoacán, a causa de la crueldad de los grupos delictivos; luchó y sacó de varios poblados a las mafias que se habían adueñado de estos pueblos, donde decidían quien tenía derecho a vivir y quien no; terminó junto con los grupos de auto-defensas, con la violencia que padecían los habitantes de estas comunidades y trajo paz a las mismas; pero al ser arrestado, todo el movimiento se vino abajo y la criminalidad volvió a tomar el control total en el Estado.

Ya en libertad, el Dr. Mireles habló recientemente (ver pestaña de "Política" en este mismo blog), de una nueva estrategia de lucha, donde "la razón, la justicia y la verdad" serán las armas a usar, para conseguir que el Estado de Derecho se restablezca en el país. La lucha del Dr. Mireles es para conseguir que el Narco-Estado caiga definitivamente y por tanto, resulta indispensable estar al pendiente de su proyecto social y acompañar al movimiento en su camino y lucha.

Todo movimiento que signifique una reivindicación para algún segmento de la sociedad mexicana, debe ser aplaudido y acompañado en su ruta por el resto de los mexicanos; los agravios del gobierno a la sociedad nacional son muchos y distintos, pero lo que los une es que todos tienen un enemigo común: el PRIANRD en el gobierno.

El día que cada mexicano muestre la misma voluntad, el mismo carácter e igual determinación en la defensa del país, tal y como lo vemos en la persona del Dr. José Manuel Mireles, ninguna autoridad, por fuerte que se crea, podrá seguir atentando contra la vida y derechos de los nacionales. Es cuestión de decir ya basta y pelear cada cual desde su trinchera.

No dejemos solo al Dr. Mireles. Estemos al pendiente de este nuevo movimiento y participemos.