MUERTE POR INTOLERANCIA DEL PRD


Cuando aparece en las noticias información sobre la muerte de una persona en un acto público, lamentamos el fallecimiento como una circunstancia que no se le desea a alguien. Si la información precisa que hubo violencia grupal en el evento y que a consecuencia de la misma se dio el deceso, nos preocupamos, porque entonces las garantías ciudadanas están amenazadas y se aprecia falta de compromiso de la autoridad para garantizar la seguridad pública. Si concluyendo la lectura del reporte nos damos cuenta que el Partido Político que gobierna en la Ciudad, es quien inició la agresión contra ciudadanos pacíficos que solo querían expresar sus inclinaciones políticas, entonces si nos causa alarma el saber que vivimos en una localidad, donde la Ley del más fuerte gobierna y no el Estado de Derecho.

Eso fue lo que aconteció recientemente en la Ciudad de México, en un evento programado debidamente por Morena, en el cual hicieron presencia grupos de choque del PRD, para impedir el desarrollo del acto a como diera lugar. Una persona de la tercera edad sufrió un evento vascular cerebral, como consecuencia de la violencia desatada, falleciendo posteriormente en un hospital particular.

Es lamentable que un Partido Político utilice la agresión directa, en un intento poco entendible por eliminar a sus competidores políticos; pero lo que resulta alarmante es que precisamente el Partido que gobierna, negligente ante sus obligaciones, haga uso de recursos antidemocráticos, procurando mantenerse en el poder sea como sea.

Del PRD de izquierda que conquistó a base de lucha y esfuerzo el gobierno de la Capital del país, nada queda; aliado a la derecha panista en un Frente que traiciona sus principios básicos, quiere sobrevivir a toda costa, no importando si para ello debe recurrir a los mismos mecanismos criminales del priismo gobernante a nivel nacional. Replica hoy el modelo político de un Partido al que combatió por muchos años. Hoy el PRD es una copia barata del PRI, con las mismas mañas e insaciable necesidad de poder.

Es difícil que la muerte de esta ciudadana pueda considerarse responsabilidad de persona o personas en forma directa; lo más probable es que solo se apliquen responsabilidades administrativas y esto en el supuesto de que las autoridades del PRD, tengan la intención de hacer justicia con su misma militancia.

Lo que sí podemos hacer nosotros, como ciudadanos conscientes, es no otorgar nuestro voto en la próxima elección, a un Partido Político intolerante, podrido desde arriba en las pocas ramas que aún le quedan, donde el respecto a los otros no cuenta y la agresión e intimidación son usadas como armas políticas para alcanzar fines de grupo y no el bienestar social.

Si el PRD no es culpable directo del fallecimiento de esta mujer de la tercera edad, sí lo es del miedo, la angustia, desesperación y terror que propiciaron el derrame cerebral que la condujo posteriormente a la muerte. Verse acorralada en una situación de violencia extrema, sin salidas posibles a su alcance y con objetos contundentes estrellándose a su alrededor, fue el cuadro que prepararon los grupos de golpeadores perredistas, precisamente para eso: infundir miedo y causar daño.

En las próximas elecciones de este año, tengamos presente este hecho y en memoria de la Sra. Martha Patricia Reyes, que en paz descanse, no validemos la continuidad en el poder de un PRD que dejó de ser plural y democrático desde hace mucho tiempo. No admitamos actos de violencia de parte de algún Partido Político. Como ciudadanos no lo merecemos.