LA MENTIRA DEL VOTO DURO.- Nota de @Leon_Trotsky__

#ConElCorazonALaIzquierda


¿Qué es el VOTO DURO del PRI actualmente?

Más que una realidad, o una herramienta que pueda servir a ese Partido, el voto duro se ha convertido en una leyenda electoral sin fuerza.

Los estrategas del desangelado candidato Meade, tienen la esperanza de que al final de la campaña, cuando el votante manifieste su preferencia en las urnas, ese voto duro dé la victoria providencial al partido político más repudiado en la historia moderna del país.

La apuesta de Meade y demás priistas, se centra en ese voto duro. Calculan entre 15 y 18 millones de votantes seguros. Las despensas, los tinacos, el manejo electoral de los programas sociales, harán el resto.,

Sin embargo, tienen un problema enorme. En el Estado de México, ese voto duro, apenas alcanzó para acercar un poco al oscuro Alfredo del Mazo a la candidata de Morena. Solo con el apoyo de sus partidos aliados, el PRI consiguió aproximarse lo suficiente a la maestra Delfina, para que el fraude electoral -vía algoritmo del INE y demás componendas de las dependencias involucradas en la calificación de la elección-, no fuera tan descarado.

El voto duro priista ya no existe. Sus mismos cuadros dirigentes tienen la certeza de que López Obrador y Morena, llegarán al poder sin problemas en las próximas elecciones. Es algo de lo que se platica en voz baja, pero se da por cierto.

Si esta seguridad del fracaso priista se siente en la clase dirigente ¿cómo no darse cuenta que los militantes y simpatizantes de a pie en ese partido, han detectado también que los tiempos priistas tocan a su fin?

A final de cuentas, son ciudadanos que han vivido momentos difíciles en lo particular, por el incremento de la violencia en todo el país, el aumento en el costo de los artículos y bienes que requieren en su vida cotidiana, la corrupción que se aprecia en todo el aparato de gobierno.

Creer que hay millones de mexicanos que se presentan a las urnas a votar como borregos, sin tomar en cuenta la calidad de vida que ofrece el gobierno en turno, es un engaño o un sueño que solo la reducida clase política que gobierna al país y que hoy impulsa al impopular Meade, puede acariciar.

Si el PRI resultó en su regreso al poder, peor gobernante que el PAN de FOX y de Calderón, deberá afrontar la realidad de que, con el desastre nacional que fabricó en tan solo seis años, perdió todo el capital político que había acumulado a través de su historia.

Incluido el voto duro.

Al finalizar la próxima elección, Meade y sus creadores, Peña Nieto y Videgaray, se darán cuenta de que cifraban el triunfo de su partido, en la fuerza de un fantasma que ya no podía y no quería responderles con su voto.

El pasado político de México se llama PRI.

El futuro del país llevará por nombre Morena.