¿A QUÉ INTERESES SIRVE EDGARDO BUSCAGLIA?

30/09/2016

Hemos escuchado en los últimos meses muchos comentarios, consejos, recriminaciones y señalamientos de un personaje popular (e impopular) en las Redes Sociales, invitado cotidiano de Carmen Aristegui en sus programas, académico de prestigio internacional, promotor de Acción Ciudadana para la asistencia de víctimas de la delincuencia organizada. Se trata de Edgardo Buscaglia, quien ha sido asesor del Banco Mundial, de Naciones Unidas, del gobierno de los Estados Unidos y es profesor invitado en el ITAM.

Buscaglia se ha especializado en la investigación del desarrollo económico y el análisis económico del crimen organizado y la corrupción asociada al mismo. Tiene un amplio currículum que lo destaca como investigador, activista social, asesor de gobiernos a nivel mundial, etc. Es decir, estamos hablando de un personaje de mucho prestigio, de mucho peso, dedicado a dos de los temas que más preocupan a la sociedad mexicana en este momento: narcotráfico y corrupción.

¿Cómo aborda estos temas Buscaglia a lo largo de su ya larga trayectoria? Diciendo la verdad -y sobre esto se le ha criticado frecuentemente-, de la manera que más conviene a los intereses norteamericanos -es ciudadano estadounidense- y los mercados del narcotráfico que operan en el país del norte; es decir, Buscaglia critica con fuerza y siempre bien documentado, la producción y el transporte de la droga en los países al sur del río Bravo, pero jamás se refiere, menciona o evidencia a los grandes carteles de la droga que operan en Estados Unidos y que son quienes se quedan con la tajada del león al final de todo el proceso ( un 65% o 70% mínimo, según estimaciones de la DEA ). Para Buscaglia, el problema del narcotráfico es propio de gobiernos y economías débiles; nunca del imperio norteamericano, a pesar de ser el mayor consumidor a nivel mundial; ¿podemos creer que esta economía no se encuentra infiltrada por el narcotráfico de la misma manera que se da en México y otros países, a pesar de los montos fabulosos que maneja su mercado interno? Solo en sueños.

Buscaglia no se ocupa tampoco de la Industria de la Guerra que desarrolla -y de la que vive- la economía del país del norte; no habla de los poderosos cabilderos de la Asociación Nacional del Rifle (NRA. National Rifle Association) culpables junto con el gobierno estadounidense, de la venta e introducción de armas a nuestro país; ellos son los principales promotores de la lucha entre carteles que se desarrolla en México, pues la venta de armas es un negocio sumamente rentable. Asiste a las víctimas del narcotráfico a través de Acción Ciudadana, pero no toca en nada a los verdaderos causantes de tanta muerte al sur de la frontera norte de México. Por otra parte, ¿Cuándo se ha referido a la poderosa industria de precursores químicos que nos llegan del norte, para la producción y tratamiento de droga sintética? Sus estudios nunca llegan ahí.

En cuanto a corrupción, es lo mismo; sus investigaciones se ocupan de las economías débiles como él señala y por tanto, estudia exclusivamente lo que sucede de México hacia abaja, pero no del problema interno en Estados Unidos. El lavado de dinero en Las Vegas no existe, por poner un ejemplo; la masiva venta de droga a la juventud norteamericana, se da sin participación del Estado; ahí no existe corrupción de autoridades como en nuestro país, o por lo menos, él nunca lo consigna. Buscaglia habla mucho de democracias verdaderas y según se ve, considera a Estados Unidos una de estos paraísos, cuando todos sabemos que la democracias en el país del norte es la más descarada simulación: ahí predomina exclusivamente el interés empresarial, no hay prensa libre, ni sindicatos reales; ni siquiera partidos políticos verdaderos, pues tanto demócratas como republicanos son, como diría López Obrador, la misma mafia en el poder.

Los datos que maneja Buscaglia son profusos, pero siempre resultan incompletos al ver el problema en su conjunto; Buscaglia se enfoca siempre en ciertos aspectos y mecanismos del narcotráfico y de la corrupción, pero nunca pasa el río Bravo para desenmascarar la corrupción, lavado de dinero y carteles de la droga en el país vecino.

¿A que juega Buscaglia? Para entenderlo, recomiendo el libro de Noam Chomsky e Ignacio Ramonet "Como nos venden la moto" (descargable en pdf gratuito en esta liga):

Ahí se entiende lo que es el intelectual que trabaja a favor de los intereses del Capital Americano, disfrazado de demócrata convencido. A toda hora Buscaglia nos habla de los países verdaderamente demócratas que han erradicado o disminuido la corrupción; nos dice que la Amnistía, solo se puede otorgar siguiendo el ejemplo de países demócratas donde las víctimas de la violencia son las que perdonan; nos habla siempre de la verdadera democracia y ningún partido político en México puede encabezar un cambio de rumbo verdadero. Solo la acción independiente tiene futuro bajo esta óptica.

Como siempre, Buscaglia usa medias verdades que se convierten en mentiras completas, pues en realidad, no existe en el mundo un solo país enteramente demócrata, donde los ciudadanos participen permanentemente en la política y toma de decisiones que los afectan y donde los medios de comunicación sean totalmente independientes e imparciales; la Amnistía nunca se ha otorgado en países totalmente demócratas, pues el incluir a las víctimas para este único aspecto de la vida nacional, no convierte en automático a su gobierno en demócrata; los partidos políticos están sumamente viciados en México, pero existen nuevas alternativas, nuevos proyectos partidistas que intentan establecer nuevo rumbo.

Buscaglia se dedica actualmente a descalificar a López Obrador y a Morena, por el tema de la amnistía, que no es ni central, ni pieza toral en el proyecto de izquierda de Morena.

La finalidad es simple: Buscaglia siempre ha seguido instrucciones precisas; es un alfil del sistema económico anglosajón para desgastar proyectos nacionales en otros países; su método son las verdades a medias que se traducen en mentiras. Tiene que descalificar a cualquier partido que amenace la estabilidad del sistema financiero americano( recordar que ha sido asesor del Banco Mundial y del gobierno estadounidense); por eso su empeño en distanciar a los ciudadanos de la participación política partidista, cuando se presentan alternativas frescas y propositivas como Morena; por eso están enfocadas sus baterías permanentemente sobre este partido, mencionando a los demás solo de refilón y por mantener las apariencias; por eso sus propuestas a los mexicanos para optar por una Organización Ciudadana, sin ninguna estrategia, sin planteamiento claro, sin objetivos precisos; habla de muchos personajes honestos y dignos, pero sin señalar cuálesy las plataformas que representan y proyectos que ofrecen como opción. El caso es atomizar el descontento social, encausarlo por el mayor número de caminos posibles, para debilitarlo al no presentar un solo frente común. Buscaglia sabe muy bien que la protesta se consolida alrededor de sindicatos fuertes, partidos fuertes, movimientos fuertes y bien organizados y con un proyecto definido y sólido, nunca en torno a personajes inflados artificialmente y sin idea alguna ( léase candidaturas y alternativas independientes).

El libro que les recomiendo pinta exactamente lo que es Bucaglia y lo que pretende hoy en México; hoy se desgarra las vestiduras diciendo que su persona no importa, ni su prestigio tampoco, si se consigue un cambio verdadero en este país y nos pide unidad, compromiso y combate; ¿en torno a qué, o a quién?: no lo dice. Su discurso en este aspecto siempre será vacío, hueco y falto de fondo, porque no puede ser de otro modo. Él no quiere proponer, sino dividir. Ese es su juego y esa su apuesta.

Podemos estar de acuerdo con la amnistía o no; de acuerdo con Morena o no; pero lo que no podemos es estar de acuerdo con Buscaglia: un norteamericano, que defiende intereses norteamericanos. Un personaje inteligente, hábil, preparado que ha sido y es pieza estratégica en el tablero político-económico del país del norte. Un alfil que intenta su jugada ganadora en México, apostando por la ingenuidad, la ignorancia, la desinformación y apatía que supone caracteriza al mexicano enajenado por la televisión y el futbol. Ojalá entendamos y le demostremos que esto no es cierto. Requerimos y exigimos un cambio profundo para México en este momento; podemos y debemos participar activamente en la construcción de este cambio, pero en base a un proyecto de nación firme, sólido; nunca en base a las puertas fáciles, atrayentes pero falsas que nos presentan personajes como Buscaglia.

MALTHUS GAMBA


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