¡FUERA! EL PRI Y SUS ALIADOS

15-01-2017

Después del catastrófico resultado obtenido por el entreguista gobierno de Enrique Peña Nieto, con su operativo Saqueos-Miedo, que solo le redituó una peor imagen a nivel internacional, ya que fue evidente la participación en esta desesperada farsa para inhibir la protesta, de elementos de organizaciones priístas (Antorcha Campesina y CTM), así como de la estructura del partido tricolor en el Estado de México, se siente en el ambiente nacional la certidumbre de que la administración comienza a vivir sus peores días, pues no hay manera de que reajuste y equilibre la economía mexicana en el corto o mediano plazo.

La canasta básica está condenada a encarecerse progresivamente, diga lo que diga el Secretario de Hacienda; esto debido a que la caída del peso mexicano parece imparable; a Donald Trump solo le basta con escribir 140 caracteres o menos en un twitt, para que de inmediato nuestra moneda sufra un nuevo descalabro en los mercados financieros; las calificadoras internacionales bajarán nuestra puntuación en este 2017, según lo han anunciado desde finales del año pasado y el nivel de inversión extranjera disminuirá a consecuencia de este hecho; aparte la circunstancia de que Donal Trump está decidido a que toda inversión relacionada con productos o bienes para consumo en los Estados Unidos, debe generarse en ese país y no en las plantas que operarían en el nuestro, como hemos visto en los casos de las empresa americana Ford y la japonesa Toyota, recién amenazadas; esto se reflejará en una disminución considerable de empleos en la ya de por si deteriorada economía mexicana. Con la falta de empleo, el encarecimiento de productos de primera necesidad, el hambre que deberá soportar un número cada vez mayor de mexicanos, los niveles de criminalidad, violencia e inseguridad, se incrementaran en el país de manera alarmante; es lo único que irá al alza en el presente año: inseguridad y delincuencia.

¿Qué hacen el PRIAN y aliados para resolver esta situación? Bueno, en primer lugar, Enrique Peña Nieto recurre a su única estrategia para afrontar los desastres que ha provocado su administración: mentir. No acepta ni aceptará que sus Reformas estaban destinadas a fracasar, que la venta de los recursos nacionales significarán hambre, servidumbre y pérdida de soberanía para nuestra nación y sus habitantes; nos habla de un proyecto nacional que está muerto y que no dará ningún beneficio a los mexicanos ni hoy ni en ningún escenario futuro : la venta de un país no beneficia a sus nacionales y enriquece únicamente a quienes le quitan su riqueza natural, a cambio de espejismos y falsas promesas de bienestar. Por otra parte, los partidos del "Pacto por México" PRI, PAN y PRD, tratan de esconder su responsabilidad en esta catástrofe, culpándose unos a otros por la toma de decisiones equivocadas; el PRI culpa al gobierno calderonista por errores del pasado; el PAN revira que el PRI recaudó en lo que va del sexenio, más que cualquier otro gobierno y no supo administrar los recursos públicos en el presente; el PRD dice que su buena fe, fue mal aprovechada por los mentirosos PRI y PAN tanto en el pasado como en el presente. A ninguno de estos tres partidos les importa en este momento aportar medidas prácticas para dar con una vía que permita detener la estrepitosa caída del país; les interesa únicamente maquillar su imagen del mejor modo posible, para enfrentar las elecciones locales que se verificarán a mediados del presente año en varias Entidades del país y en la que está involucrada la gubernatura del Estado de México; a su manera, siguen la misma estrategia de Peña Nieto: mentir. Ninguno de esos tres partidos tiene justificación alguna; los tres son firmantes de ese Pacto y de esas Reformas; hoy México se encuentra con su futuro empeñado y con pocas perspectivas de crecimiento, gracias a ellos. No hay que olvidarlo.

¿Qué le espera a México en el futuro próximo? Dos cosas pueden pasar.

Por una parte está el futuro que nos diseñaron el PRIANRD y satélites y que consiste en convertirnos, ahora sí, en el patio trasero de Estados Unidos, o en la servil Colonia Bananera al sur de su frontera. Si hoy estamos arañando la ruina nacional, no es porque el Proyecto REAL de Enrique Peña Nieto haya fracasado, al contrario, su gobierno ha triunfado en toda la línea, de acuerdo a los intereses que defiende y que son los mismos que lo llevaron a la presidencia del país. Enrique Peña Nieto sigue la línea que le señalaron el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el gobierno de los Estados Unidos desde el inicio de su mandato. ¿Por qué ni De la Madrid, ni Salinas, ni Zedillo, ni Fox, Ni Calderón se atrevieron a concluir durante sus gobiernos la Reforma Energética? ¿Por qué no instrumentaron tampoco las demás Reformas Estructurales? Ya las pedían desde entonces estas instancias internacionales y el gobierno americano. La respuesta es sencilla: el gobierno que se atreviera a impulsarlas sin gradualismo, de un solo golpe e irresponsablemente, cargaría con el peso histórico de una Traición a la Patria; vender todos los recursos naturales del país, ajustarse a las normas laborales y educativas que se le exigen al gobierno, traerían por necesidad pobreza, hambre, desempleo, pérdida de identidad nacional y supeditación a los intereses del Capital extranjero. Y hay que decirlo: con toda la oscuridad que acompañó a los presidentes señalados, ninguno tuvo el valor de descender al nivel de Traidor a la Patria y detuvo el freno a tiempo, sin llegar a perjudicar al país de la manera casi irreversible que vivimos ahora. Se necesitaba un personaje sórdido, inculto, frívolo, insensible, sin identidad nacional, dócil, servil y corrupto en extremo, que se atreviera a descender al nivel más bajo en la escala de valores humanos, sin importarle nada la vergüenza pública que lo acompañará en adelante y se atreviera a cometer el peor crimen contra su país y sus hermanos: la venta del patrimonio y la identidad nacionales. Y encontraron en el camino a Peña Nieto, lo impulsaron y él cumplió con los compromisos contraídos con sus patrones, sin dudar nunca y sin arrepentimiento alguno. Su corte de corruptos y también traidores, está formada por sujetos que son reflejo de él mismo: Videgaray, Meade, Osorio Chong, Nuño, etc; de ahí deberá escoger a UNO que al finalizar el sexenio, le cuide la espalda para no ser procesado en el país y en las Cortes Internacionales como lo que es: un criminal. Esa es una de las dos cosas que pueden pasarle a México: que en el 2018 el PRIANRD consiga, vía fraude, mantenerse en el poder para terminar de entregar el país a las empresas trasnacionales y mexicanas que invierten aquí con el único fin de obtener las mayores ganancias posibles, pagando los sueldos más bajos en Latinoamérica y sumiendo al grueso de la población en la miseria, la ignorancia y el hambre.

La segunda posibilidad es la siguiente: que la sociedad civil, consciente de la necesidad urgente de un cambio de rumbo para el país, se integre en un movimiento social con una agenda mínima de demandas, para conseguir por una parte y de manera inmediata, echar por tierra las disposiciones más lesivas para la economía de las familias del país (aumento en la gasolina, tarifas de luz, gas lp) y por otra, preparar el terreno para que en el 2018, en unión de la verdadera izquierda partidista, se consiga, vía voto popular y en forma pacífica, la salida definitiva del PRIANRD y satélites menores como el Verde Ecologista, PT, etc., de la administración pública federal, estatal y municipal, sin caer en la trampa de las candidaturas independientes y otros señuelos de ese estilo, que propagan ya los intelectuales serviles a intereses trasnacionales y nacionales, que buscan fracturar el voto opositor para impedir se construya una mayoría sólida que enfrente y venza a los partidos traidores a su nación.

El momento actual es de unión en torno a esa Agenda Básica: no al incremento al precio de la gasolina, energía eléctrica y gas para uso doméstico; no a la criminalización de la protesta pacífica y no a la corrupción institucional que nos asfixia. Esa puede ser la palanca que permita mover en el 2018, la enorme piedra que limita el crecimiento de nuestro país y encumbra política y económicamente a la peor escoria social que se encuentra integrada en el "Pacto Por México" y que responde a las siglas partidistas PRIANRD. La lucha ya inició y la concluiremos en las elecciones federales del 2018. De otro modo, el futuro que nos espera a nosotros y a nuestros hijos será cada día más oscuro e indigno de cualquiera que se sienta realmente mexicano.

MALTHUS GAMBA