¿GENERACIOÓN PERDIDA?


Para nadie es un secreto; todos lo hemos notado alguna vez: las modas se repiten con el tiempo. Lo que estuvo de moda ayer estará de moda mañana, es una constante que se vive en la sociedad contemporánea; quizá el único cambio significativo hoy en día, es el tecnológico.

En el último año hombres y mujeres jóvenes, han traído de vuelta el estilo psicodélico que generó el movimiento Hippie en la década 60's 70's y que definió un estilo de vida tanto en los Estados Unidos, como en la Europa Occidental por más de una década. Playeras con colores llamativos, coronas de flores y una actitud "liberal" invaden poco a poco las mentes de los jóvenes de la actual generación; regresan las mismas tendencias en la música, el cine y hasta la ropa y accesorios más comunes.

Por un lado el movimiento Hippie se dio en una época de creación y transformaciones vertiginosas; hubo un radical cambio social y cultural; nacieron grandes leyendas de la música, el cine, la literatura, el arte en general; el hombre llegó a la luna y se verificaron constantes protestas en la juventud para retirar a las tropas estadounidenses de Vietnam; por otra parte, está la degeneración paulatina del movimiento Hippie, que terminó en la monstruosa demanda de drogas de todo tipo, con la consecuente aparición del mercado del narco, que tantas víctimas cobra anualmente entre la población joven en el mundo. Ese es el lado oscuro de una de las épocas más prolíficas de la historia contemporánea.

Y aunque hoy, se vuelve a poner de moda esta manera de ser, de una generación a otra las cosas pueden variar bastante. En esta generación no hay un sólido avance cultural que rompa tabúes , marque nuevas reglas o defina vías propias para entender el presente y reinterpretar el pasado; los avances tecnológicos son la marca de esta juventud, pero poco hay que decir sobre Letras, Humanidades, Artes; hay oasis, es verdad, pero no un movimiento firme. La música popular está tan comercializada, que lo único que puede presumirse en ese sentido, es la creación del reggaetón, que en mi opinión ha sido uno de los "géneros musicales" que han pulverizado cualquier concepto musical, por lo absurdo y sin sentido que lo definen; pero es lo que se escucha en forma general y ni modo. Repito, existen oasis, pero la Cultura, al comercializarse, se agotó y hoy encontramos muy poca calidad.

Se han generado avances científicos importantes, pero no obras de arte trascendentes; hay muy pocos escritores con una obra monumental como en los tiempos de Borges, Cortazar, Carpentier, Neruda, Donoso, por citar solo al Boom Latinoamericano; la comercialización trabaja al parecer para envilecer el talento natural del joven; trabaja en la estructuración de generaciones perdidas, donde todo lo que se vende es bueno, aunque carezca de calidad.

Pese a que en México hemos vivido un periodo de protestas sociales, en la mayoría de los casos son pocos los jóvenes que apoyan estas luchas, son pocos a los que les interesa la política y parecen estar orgullosos de decir "yo de política no entiendo, ni me interesa"

Y está bien, es entendible ( aunque muy cuestionable ) esta posición; pero si no participas en política, crea música, crea arte, o trabaja para hacer de este mundo un lugar mejor. Usa la herramienta que prefieras pero vive y participa de la vida. No te dejes llevar únicamente por la fiesta y el consumo de alcohol y drogas. El México existen infinidad de Municipios y Colonias populares, donde la vida se ha vuelto así; esa es la vida de la gran mayoría de los jóvenes ( yo viajo mucho y lo se; los veo permanentemente ).

Lo más preocupante de esta generación es su apatía, como si se viviera en una zona de confort indiscutible; como si no fuera necesario movernos de esta aparente de su comodidad para modificar un mundo que hace agua por todas partes.

Lamentable es no intentar un cambio, cuando todo marcha mal; hay que aportar para modificar las cosas; no se puede llamar comodidad a la vida fácil, renunciando a obligaciones naturales a toda generación. Pensar que las responsabilidades son de los demás y no de uno mismo, es falso.

¿Cuál será nuestro legado histórico? ¿Qué heredamos a las siguiente generación? Como generación tenemos una responsabilidad y de un modo u otro la vamos a asumir. ¿Seremos una juventud de cambio, o una que pasó sin pena ni gloria?

Es preocupante esta situación; se trata del futuro que nos espera y el tiempo no perdona.

Hoy es el tiempo y pese que este problema de apatía es generalizado, existe la esperanza; hay talento ( en las redes sociales se destaca ); las cosas pueden cambiar; quizá solo se trate del efecto de la brecha generacional que nos hace romper con todo lo anterior, sin encontrar aún camino propio; esperemos que con el avance de la tecnología, esta juventud entienda que la comunicación y la creatividad son la llave con que se abre la puerta del futuro. Que sepamos ocuparla de manera útil y responsable es el gran reto.

@Leon_Trotsky__

9-Sep-16


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